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Estrategias y ejemplos de la cortesía verbal

Trabajo Escrito 2008 22 Páginas

Romanística - Español, literatura, cultura general

Extracto

Contenido

1. Introducción

2. El análisis de la cortesía verbal

3. La teoría y el concepto de Brown y Levinson
3.1 La racionalidad y las imágenes
3.2 Los Face-Threatening Acts

4. Las estrategias de la cortesía verbal
4.1 La protección de la imagen negativa
4.2 La protección de la imagen positiva

5. Actos de habla corteses
5.1 El saludo
5.2 El cumplido
5.3 El agradecimiento

6. Actos de habla descorteses
6.1 La aserción
6.2 La exhortación

7. Resumen

8. Literatura
8.1 Internet

1. Introducción

Una sola frase que exteriorizó el rey Juan Carlos I en la Cumbre Iberoamericana al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha provocado una discusión en el mundo hispánico. La formulación de la frase, como también la persona que la expresó, ha molestado a la gente y se ha puesto en duda la cortesía verbal del rey.

Este ensayo va a aclarar que efectos tienen frases en forma de ¿Por qué no te callas?.

Pero en primer lugar, habrá un análisis, en el que se explica la etimología de la palabra cortesía. Componente del capítulo es la comparación del termino español con el alemán para que se vea la igualdad. Además se dan unas definiciones, como la de la Real Academia Española y de Moliner que deben ser examinadas y evaluadas.

El próximo capítulo se ocupa de los dos autores Brown y Levinson, que tienen gran importancia en la investigación pragmalingüística de la cortesía verbal. Se presentará las premisas fundamentales, como la racionalidad y se explica su concepto de imagen. ¿Qué describe el término imagen y cuál es la diferencia entre imagen positiva y negativa? Además se aclara si esta teoría es universal, o mejor dicho, si tiene validez en todas las culturas. Después de esta explicación y una definición de Brown y Levinson, se explica los Face-Threatening Acts. Sigue una distribución de estos actos en cuatro categorías. Se distinguen los actos que amenazan la imagen negativa del hablante de los del oyente y los actos que amenazan la imagen positiva del hablante de los del oyente. ¿Qué actos precisos amenazan la imagen?

El cuarto capítulo se dedica a las estrategias para evitar descortesía verbal. Introduce un ejemplo que muestra que es necesario crear un equilibrio entre los interactantes para proteger su propia personalidad y la de otra persona. Después se presenta cuatro estrategias para realizar un acto de habla que amenaza la libertad de acción del interlocutor. ¿De qué manera se puede realizar un acto?

Para reforzar el entendimiento hay ejemplos que apoyan la teoría, porque se puede ver exactamente los mecanismos que forman un acto en un acto específico.

Sigue otro ejemplo que muestra indicadores de cortesía, porque se pueden usarlos para explicitar al oyente que no hay que invertir mucha energía en la realización del acto.

El ensayo continue con las estrategias para proteger la imagen positiva. Se vee que ya la expresión Buenos días es un acto de cortesía positiva. Este capítulo explicita por ejemplos como se puede minimizar la disconformidad entre uno mismo y otra persona. Se vee que es importante que el oyente sepa más que el hablante para ser cortés. A continuación, se examina el efecto de la palabra bueno. ¿Para qué sirve la expresión? Después se conoce la estrategia de cortesía positiva de la repetición de las palabras de la otra persona que sirve para mostrar solidaridad. Además se presenta la estrategia de la realización de la primera persona del plural para crear una solidaridad simbólica. ¿Qué persona puede usar el nosotros paternal para expresar cortesía?

Otro aspecto de este capítulo es el análisis del efecto de una contrucción pasiva comparándola con una activa. ¿En qué contexto es más cortés usar una contrucción pasiva?

A continuación, el ensayo va a explicar el uso del imperativo y lo compara con otras culturas. ¿Cuándo se usa el imperativo y en qué contexto? ¿Es posible expresar cortesía por un imperativo también en el alemán o el inglés?

Después, siguen tres parámetros que Brown y Levinson han ideado para medir el grado de cortesía. Se refierren a la distancia entre hablante y oyente, al poder del oyente sobre el hablante y al grado de imposición.

El próximo párrafo explicita los contrastes lingüísticos entre ruego y el mandato mediante varios ejemplos.

El último aspecto de este capítulo va a ser la ironía. Para introducir, sigue una definición de la Real Academia Española. Se vee que la interpretación de ironía depende intrínsecamente del contexto, en el que se la expresa. También, el párrafo añade que la ironía surge problemas entre las culturas con respecto a los malentendidos.

El quinto capítulo menciona los determinados actos de habla corteses, como el saludo, el cumplido, el agradecimiento y siempre contrasta la comparación con otras culturas.

El próximo capítulo presenta los actos de habla no corteses y intenta encontar las principales estrategias para orna una aserción o una exhortación con más cortesía. ¿Qué razones tácticas puede usar el hablante para que sea una aserción más aceptable para el interlocutor?

El último párrafo analiza las exhortaciones mediante cuatro ejemplos.

Al final del ensayo, se encuentra un resumen del tema completo.

2. El análisis de la cortesía verbal

Si se ocupa del tema de la cortesía verbal hay que buscar el origen de la palabra cortesía. Según la etimología se tiene que descubrir el término en la vida de la corte. La voz alemana “Höflichkeit” (cortesía), que procede de “Hof” (corte), tiene la misma etimología.

El término nació a fines de la Edad Media cuando los cortesanos quisieron distinguirse del pueblo llano. Crearon “un sistema de modales que sirvió de pauta social distintiva en las formas de comportamiento público y privado.”[1]

Además se dejan encontrar muchas definiciones que intentan explicar el término. La definición del diccionario de la Real Academia Española explica la cortesía como “Demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona”[2].

Aquí faltan las referencias explícitas a las conversaciones socioculturales que dicen si un comportamiento es cortés o no. Aparte de eso, es redundante la disyunción “demostración o acto” porque cualquier demostración representa un determinado tipo de acto.

Por eso se debe citar otra definición de Moliner que parece más satisfactoria.

“Conjunto de reglas mantenidas en el trato social, con las que las personas se muestran entre sí consideración y respecto.”[3]

Se enfoca tanto el convencional de la cortesía, como también el carácter social.

Es obivo que definiciones lexicográficas sólo pueden introducir global a un tema. Para el enfrentamiento exacto con un tema, hay que examinar caracterizaciones de la bibliografía pragmalingüística.

3. La teoría y el concepto de Brown y Levinson

3.1 La racionalidad y las imágenes

En el contexto del análisis de la cortesía verbal, hay que nombrar dos autores muy importantes en la investigación pragmalingüística, Brown y Levinson.

La teoría de Brown y Levinson se basa en la observación que entre culturas diferentes, cuyas lenguas casi no tienen semejanza, existen paralelas en la locución. Su teoría quiere mostrar que el uso de la lengua, que aparece a primera vista irracional, basa en consideraciones racionales, en particular en la competencia de la cortesía.

Su concepto de imagen que introdujieron en 1978, juega hasta hoy un papel importante en el análisis de la cortesía verbal. La premisas fundamentales son el concepto de racionalidad, según el cual cada persona posee un modo de razonamiento. Persigue a los medios necesarios para conseguir dichos fines y el concepto de face (imagen).[4] Brown y Levinson piensan que conversaciones entre individuos se desarrollan con influencia de esta racionalidad, la cual pensándolo bien es semejante para cualquier individuo.

El término imagen describe la personlidad de una persona la cual forma parte como en una sociedad como miembro individual.[5] La imagen se completa por dos factores, la imagen positiva y la imagen negativa. La primera tiene el hombre de sí mismo, conque la propia vista a su personalidad, en otras palabras el deseo de que la propia autoimagen, sea respetada, querida y apreciada. Además quiere también que sea reforzada y reconocida por los otros miembros de la sociedad.

La segunda describe el derecho del miembro de la sociedad que su esfera es protegida, que ninguna persona le moleste y que sus actos no se vean impedidos por nadie.

Brown y Levinson definen el concepto de imagen como sigue:

Central to our model is a highly abstract notion of face which consists of two specific kinds of desire (face-wants) attributed by interactants to one another: the desire to be unimpeded in one's actions (negative face), and the desire (in some respect) to be approved of (positive face).[6]

Hasta el día de hoy no se han encontrado culturas en las cuales las imágenes del individuo no juegan un papel social, por eso la categoría de imagen tiene validez universal. Pero es conocido que la interpretación puede variar de una cultura a otra.[7]

3.2 Los Face-Threatening Acts

Relacionado con el concepto de imagen hay que analizar los Face Threatening Acts (FTAs)[8] . Es imposible salvaguardar en todos los casos la propia imagen o la imagen ajena, puesto que cualquier interacción entre personas está compuesta por actos cuyo contenido proposicional merma la imagen. Todas las personas tienen su imagen pública y quieren mantenerla a salvo. Una buena relación social funciona solamente, si se protege la imagen mutuamente. Pero hay acciones, en las que surgen conflictos, y que ponen la imagen pública en peligro. Tal actos de habla Brown y Levinson los llaman FTAs.

Desde esta perspectiva se pueden repartir los actos verbales en cuatro categorías:

1. Los actos que amenazan la imagen negativa del hablante: como la promesa o el ofrecimiento, que pueden perjudicar el propio territorio en el futuro.
2. Los actos que amenazan la imagen positiva del hablante: como la confesión, la excusa, o la autocrítica, que pueden ser degradantes para el hablante.
3. Los actos que amenazan la imagen negativa del oyente: como las órdenes, las prohibiciones, las peticiones, los consejos, o las preguntas indiscretas por demasiado personales.
4. Los actos que amenazan la imagen positiva del oynete: actos que ponen en peligro el narcisismo del hablante, como la burla, la crítica, el reproche, la refutación o el insulto.[9]

[...]


[1] Haverkate (1994: 11).

[2] http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=cortes%C3%ADa (31.03.2008)

[3] Moliner, M.a (31.03.2008)

[4] El origen del concepto se remonta a los trabajos de Goffman en 1967.

[5] comp. Haverkate (1994: 18).

[6] Brown/Levinson (1987: 13).

[7] comp. Haverkate (1994: 38).

[8] Actos Contra la Imagen

[9] http://home.arcor.de/constapel/Theorie.htm (31.03.2008)

Detalles

Páginas
22
Año
2008
ISBN (Ebook)
9783638073332
Tamaño de fichero
426 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v93806
Instituto / Universidad
University of Duisburg-Essen
Calificación
1,0
Etiqueta
Estrategias Cortesía verbal Höflichkeit Tabuisierung Spanisch Linguistik Pragmatik Brown Levinson Actos de habla Haverkate

Autor

Anterior

Título: Estrategias y ejemplos de la cortesía verbal