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Estudio preliminar de la novela 'Ifigenia, diario de una señorita que escribió porque se fastidiaba' de Teresa de la Parra

Trabajo de Seminario 2005 16 Páginas

Romanística - Idiomas de América Latina, literatura, cultura general

Extracto

Indice

1. Introducción

2. El título de la novela y la mitología griega

3. Rasgos autobiográficos de la novela

4. El fastidio de Ifigenia
4.1 Las Ideas Feministas en la obra
4.2 El camino hacia el sacrificio

5. El estilo del Lenguaje

6. Conclusión

7. Bibliografía

1. Introducción

Teresa de la Parra (1889-1936), escritora venezolana nació en París como Ana Teresa Parra Sanoja. Sus padres, ambos de origen venezolano, se encontraban ocasionalmente en París a la hora de su nacimiento. Quizás esto fue lo que motivó a la autora a escribir en su biografía que nació en Venezuela[1]. Su familia formaba parte de la aristocracia venezolana y al sector de los terratenientes. Al regresar de París muy pequeña, pasa una parte de su infancia en la hacienda de sus padres situada en la cercanías de Caracas. En 1906, al morir su padre, su familia materna se dirige a España, donde cursa estudios en el colegio Sacré Coeur de Valencia y se consagra a la escritura de Guy Maupassant, Catulle Méndes y Valle-Inclán, quienes van a ejercer una gran influencia en su formación literaria. En 1915, después de culminar sus estudios, se dirige a París donde permanece algún tiempo antes de regresar a Venezuela. Las vivencias obtenidas durante ese corto tiempo en su país fueron decisivas en la estructuración argumental de su narrativa.

En su obra no se encuentran elementos precisos que permitan juzgar su posición referente a la situación política de Venezuela[2]. Su obra se caracteriza por la combinación de una prosa muy culta y el uso del idioma criollo, es decir venezolanismos, los cuales suelen describir además las costumbres de su pueblo como por ejemplo cuando cita algunos dichos típicos. El trabajo literario de Teresa de la Parra se encuentra reducido a dos Novelas que le dieron el renombre: Ifigenia (1924) y Las memorias de Mamá Blanca (1929). Sin embargo, escribió también algunos cuentos como: Historia de la señorita Grano de Polvo Bailarina del sol, El genio del Pesacarta y el Ermitaño del reloj[3]. Pero además sus correspondencias, entre ellas su Espitolario Intimo (1953) y sus Tres Conferencias Inéditas[4] (1961) son reconocidas como obras literarias de gran valor. En sus cartas por ejemplo, se puede conocer más de la autora que en cualquier biografía o estudio realizado a su nombre. Por esta razón el trabajo presentado a continuación sobre la novela Ifigenia está basado en gran parte en el estudio de esta correspondencia como medio de apoyo en el análisis de la obra.

En Ifigenia se plantea el drama de la mujer frente a una sociedad como aquella a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, la cual no le permitía expresar sus ideas ni elegir su propio destino. El tema central de la obra es “el conflicto continuo que existía entre la nueva mentalidad de las mujeres jóvenes despiertas al modernismo por los viajes y la literatura, y la vida real que llevaban, encadenadas por perjuicios y costumbres de otra época”[5].

A causa de este contexto, se originó gran convoción por esta obra. Las mujeres latino américanas se reflejaron en la heroína de la novela y algunos críticos más religiosos la catalogaban como un peligro de revolución femenina .

Por otra parte, la crítica que encierra contra los hombres fué también un tema de discusión. Ellos fueron los críticos más fuertes y no ha de sorprendernos, ya que en su obra los describe entre otras cosas como ignorantes. Según la autora se ignoran completamente a sí mismos y por esta razón es que “calumnian de buena fe” por padecer del sentido de tacto[6]. Son estos perjuicios los que seguramente propusieron la mala aceptación de la novela en Venezuela y en otros países de América del Sur.

Uno de los principales aportes de Teresa de la Parra a la literatura venezolana, radica en la introducción del humor y la ironía en su obra, aún cuando estos elementos literarios hayan durado mucho tiempo en ser comprendidos. Según la autora, una de las cosas que ella notó en Venezuela en contra de su novela fue la incompresión de la ironía debido a un exagerado sentimiento de patriotismo[7]. En Caracas los críticos no entendieron su descripción sobre la capital de esa época, como cuando ella describe por ejemplo a Caracas con sus “casas chatas” y la compara con una Andalucía melancólica[8].

No obstante, a pesar de todos estos prejuicios, su obra obtuvo un gran éxito en los lugares donde la autora menos se lo esperaba. En Francia recibió un premio de la Casa Editorial Franco-Ibero-Americana, la cual publicó su novela con su Editorial y en donde se utilizó por primera vez su seudónimo. Teresa de la Parra se convirtió así, en una de las primeras mujeres suramericanas en recibir un premio literario en Europa. Su obra fue leída por los de habla hispana en Europa y luego fue traducida al francés. Ifigenia fué celebrada hasta por Miguel de Unamuno[9] y con ella la autora se destacó en el género de la narrativa femenina entre otras escritoras como lo son: Maria Luisa Bombal, Magdalena Mondragón, Victoria Ocampo, etc.

Teresa de la Parra muere en Madrid el 23 de abril de 1936, después de haber transcurrido un largo tiempo en un sanatorio para enfermos de tuberculosis en Suiza. Sus restos fueron trasladados en 1947 a Caracas y permanecieron en el cementerio General del Sur hasta el 07 de noviembre de 1989, luego fue sepultada en el Panteón Nacional junto a Simón Bolívar y otros personajes importantes de la historia venezolana.

2. El título de la novela y la mitología griega:

El nombre de la novela fue sacado de la mitología griega. El crítico francés Francis de Miomandre fue quien le propuso a la autora de llamarle así y le aconsejó además la declamatoria parte final. A él le parecía que el nombre que llevaba originalmente (Diario de una señorita que se fastidia) era muy modesto y no encerraba los elementos más importantes de la obra[10].

“Ifigenia” es en la mitología griega la hija mayor de Agamenón y de Clitemnestra. Cuenta la leyenda que cuando las fuerzas griegas se preparaban para zarpar de Áulide a Troya, un fuerte viento del norte retuvo a los mil navíos griegos en el puerto. Un adivino reveló que Ártemis, diosa de la caza, estaba furiosa y la única manera de apaciguarla y obtener vientos favorables para zarpar era sacrificar a Ifigenia.

El personaje de Ifigenia en la novela viene a representar al igual como en la tragedia, la bella doncella entregada al sacrificio. Así mismo se describe Maria Eugenia, la protagonista, al sacrificarse en matrimonio con su prometido: “Como en la tragedia antigua soy Ifigenia; navegando estamos en plenos vientos adversos, y para salvar este barco del mundo [...] es necesario que entregue en holocausto mi dócil cuerpo...”(p. 309).

Pero en la novela el sacrificio no se hace para apaciguar a la diosa Ártemis, sino aquel que deberá “apaguar las iras de ese dios de todos los hombres” , el dios que Teresa de la Parra describe como: “un dios milenario de siete cabezas que llaman sociedad, familia, honor, religión, moral, deber, convenciones, principios” (p. 310).

Según Elisabeth Frenzel (Stoffe der Weltliteratur, 1998)[11] en La Ilíada, la cual ha inspirado mucho material literario, se ha representado sólo la figura de Iphigenia como hija de Agamenón y de Clitemnestra, no se ha tomado el acontecimiento de su sacrificio, lo que se antepone al tiempo de Homero, como lo encontramos en la Epopeya de Eurípides.

No obstante, la Ifigenia de Teresa de la Parra se acerca más al drama de la Ifigenia en Áulide que a la de Homero, acercándose a la vez más a la característica de la tragedia, pero como la autora no quería que su diario fuése una tragedia, sino una obra moderna, ha de haber cambiado a su modo la epopeya de manera tal que esta se reflejara en la situacíon actual de su época.

Con lo que respecta al subtítulo de la novela : “Diario de una señorita que escribió porque se fastidiaba”, editado así en 1924 por la Editorial Franco-Ibero-Americana en París, existe también una explicación muy convincente tomada de la carta de Teresa de la Parra dirigida a Miguel de Unamuno para responderle una carta anterior en la que quería saber la razón por la cual había escogido la palabra “fastidio” en lugar de haber utilizado la palabra “hostío”, que según su criterio, sonaba más castellano y más enérgico. Es entonces cuando ella le confiesa que la novela tenía un nombre “primitivo”, el de Ifigenia, y como subtítulo tenía originalmente el nombre de: “diario de una señorita que se aburre”. Pero a consecuencia de algunos fragmentos, publicados antes del libro[12] y encabezados sólo con el subtítulo, se produjo un error y entonces publicaron “se fastidia” en lugar de “se aburre”. Aún cuando la autora estaba conciente de que la palabra “fastidio” no encerraba la descripción precisa del “hastío” al que ella se refería en la obra, no lo corrigió. Lo dejó así porque le pareció que esta palabra (fastidio) se encontraba mejor dentro del léxico venezolano: “La acepté pues como un venezolanismo, y corregí el libro de acuerdo con el nuevo título. No creía entonces que mi novela fuese más allá de Venezuela” (p. 563).

[...]


[1] Teresa de la Parra: Carta al señor Garcia Prada en Obra ( Narrativa-Ensayos-Cartas)/1982, p. 599. Desde ahora, las citas principales son de esta Edición.

[2] Cabe destacar el marco político del país: Dictadura de Juan Vicente Gómez (1903-1935).

[3] Existen también otros cuentos escritos con el seudónimo de Fru-Fru, de estos tampoco se tiene una fecha precisa de publicación.

[4] Sobre la “Influencia de las Mujeres en la Formación del Alma Americana”.

[6] Véase pág. 19. Parra: Obra

[7] Comparar con la carta al Sr. Carías en la pág. 608.

[8] Comparar en pág. 34.

[9] La carta de agradecimiento a Unamuno fué publicada en el diario caraqueño El Universal, el domingo 19 de diciembre de 1926.

[10] Comparar: Prologo de Ifigenia, pág. 3

[11] Frenzel E. : Stoffe der Weltliteratur. Kröner, 1998. S. 361-367.

[12] Publicados en 1922 por la revista” La lectura Semanal”, dirigida por José Rafael Pocaterra.

Detalles

Páginas
16
Año
2005
ISBN (Ebook)
9783638410731
ISBN (Libro)
9783640521968
Tamaño de fichero
604 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v43229
Instituto / Universidad
University of Trier – Romanistik
Calificación
2
Etiqueta
Estudio Ifigenia Teresa Parra Proseminar

Autor

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Título: Estudio preliminar de la novela  'Ifigenia, diario de una señorita que escribió porque se fastidiaba'  de Teresa de la Parra