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"Heart of Darkness" y "La Vorágine" desde la perspectiva del dialogismo de Mijaíl Bajtín

Hilos dialógicos en ambas obras

Trabajo Escrito 2012 8 Páginas

Literatura contemporánea - Literatura comparada

Extracto

Heart of Darkness y La Vorágine desde la perspectiva del dialogismo de Mijaíl Bajtín

En el presente trabajo se intentará recuperar la noción de dialogismo introducida por Mijail Bajtín en el análisis de Heart of Darkness (1902), de Joseph Conrad[1], y La Vorágine (1924) de Eustasio Rivera[2]. Ambas obras, pertenecientes al género de la novela, comparten el mismo despliegue de búsqueda, conocimiento y descenso en la condición humana, desde la complejidad de dos viajes que tienen lugar en geografías diversas, si bien análogas, en el exotismo devorador de la selva y sus habitantes, y en su inesperada, extraña fascinación.

Por una parte, Joseph Conrad (1857-1924), escritor polaco, ciudadano naturalizado inglés, escribe una obra excepcional a comienzos del siglo XX: Heart of Darkness, en la cual intenta, entre otros propósitos, involucrar al lector en la realidad a la cual se enfrenta uno de los protagonistas en un momento crucial de su vida[3]. La voz del escritor, mimetizada en repetidas ocasiones por la palabra del protagonista se manifiesta a través de un riquísimo bagaje de figuras del discurso que proyectan al lector hacia una experiencia de auto-conocimiento de su vida y al riesgo de la muerte.

Por otra parte, el escritor colombiano de principios de siglo XX, José Eustasio Rivera (1888-1928), trasmite en La Vorágine el deseo del protagonista, e indirectamente a través de éste, su propio deseo, de hallar equilibrio entre el hombre y la selva, armonía perdida por la ambición desmesurada, y más importante aún, ordenar el desequilibrio interior que lo atormenta.

El dialogismo Bajtiniano

Intentaremos abordar el tratamiento de ambas novelas desde la perspectiva del dialogismo bajtiniano. El teórico literario Mijail Bajtín (1895-1975) estudia la filosofía desde el lenguaje y desde el arte. A través de los discursos verbales, el autor ruso, quien funda el campo de las teorías de las culturas a partir de la discursividad, propone una filosofía del diálogo en la cual recupera términos como “estilística” y “signo”. Su interés radica en establecer “desde dónde se habla cuando se habla”. De esta manera, Bajtín destaca la posición enunciativa del hablante. Su pensamiento resulta claramente holístico en tanto que el teórico propone una filosofía moral en la que se evidencia la relación yo-otro en el conocimiento y en la acción.

Así, a partir de la filosofía bajtiniana se inicia la teoría del pensamiento dialógico o intersubjetivo. Este diálogo supone una apertura del yo hacia el otro. Para Bajtín el dialogismo es actuación entre sujetos, entre conciencias, lo cual implica la totalidad orgánica de la personalidad. La construcción de yo-tú se convierte en otro, traducida en una relación inquietante, intensa y conflictiva. Dicha relación significa producción de sentido, social e histórico, no eterno, tampoco único, en una red incesante. De esta manera, la interlocución que surge de ambos no es una búsqueda de la verdad eterna, sino más bien, una búsqueda de sentido.

A Bajtín le interesa la función social del arte. Quien contempla una obra artística no es un ser pasivo; muy por el contario, el observador le otorga un sentido a la obra, y es este significado el efecto que la obra produce en quien contempla. Todos los discursos se expresan a través de representaciones sígnicas. Bajtín apuesta al poder del discurso como representación artística que se anticipa a los cambios.

El dialogismo no puede ser entendido sin el lenguaje, zona de encuentros y de choques. A partir de esta interacción semiótica se va produciendo el sentido. Para Bajtín la lengua es inconcebible como abstracción: la palabra es siempre portadora de una carga social; por lo tanto, el discurso nunca llega a ser totalmente propio o totalmente ajeno, sino más bien dialógico, es decir, producto de una comunión entre la palabra propia y la del otro.

Debido a que Bajtín considera que el hombre construye texto permanentemente, él concibe a los sujetos como procesos semióticos, como zonas de producción semiótica. Su interés se concentra en el estudio de la palabra viva. Para ello, estudia los diferentes géneros discursivos y las diferentes estrategias que el hablante utiliza en cada caso. Así, el problema del texto, según Bajtín, se distingue desde el punto de vista epistemológico; mientras que el problema del enunciado, desde el punto de vista comunicacional.

En lo que respecta al enunciado, Bajtín sostiene que todo texto construye una relación dialógica y es a través del Gran Tiempo (la historia) que se crea el sentido. El texto es la memoria viva que se vincula con el lenguaje de sus tiempos; es un negociado, un acontecimiento único e irrepetible, y es esa particularidad que lo convierte en enunciado.

[...]


[1] CONRAD, Joseph. Obras Completas. Tomo II. Heart of Darkness. RBA Coleccionables, S.A., edición 2005.

[2] RIVERA, José Eustasio. La Vorágine. Prólogo de Susana Zanetti. Buenos Aires, Ediciones Corregidor, 2002.

[3] En Stape, J.H. The Cambridge Companion to Joseph Conrad, Cambridge, Cambridge University Press, 1996, p. 45.

Detalles

Páginas
8
Año
2012
ISBN (Ebook)
9783656687726
ISBN (Libro)
9783656687719
Tamaño de fichero
467 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v275680
Calificación
8
Etiqueta
heart darkness vorágine mijaíl bajtín hilos

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