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La Sátira como un recurso literario

En los articulos de Mariano Jose de Larra y Harishankar Parsai: Un analisis comparativo

Tesis de Máster 2014 42 Páginas

Literatura contemporánea - Literatura comparada

Extracto

La Sátira como un recurso literario

“En los artículos de Mariano José de Larra y Harishankar Parsai; Un análisis comparativo”

“Es difícil no escribir las sátiras” Dijo una vez uno de los maestros más antiguos y primeros de la Sátira, Juvenal. Esta es una peculiaridad muy típica de la Sátira que por ser omnipresente, se crea dentro de cualquier espacio y todo lo que se necesitan ahí son una vista minuciosa y el don de observación para poder presentarlo en diferentes formas del arte, valiéndose de la imaginación y creatividad artísticas del artista. Cabe destacar aquí que la sátira como un recurso se ha utilizado de manera profusa en todos los campos del arte en todas partes del mundo como en los periódicos, en los cines, en los dibujos tantos comunes como los animados, en las caricaturas e incluso en la música. Al llegarse la televisión en la vida humana, se ha notado un desarrollo considerable e importante de la sátira en los programas de tele tales como “The Simpsons”, “The Colbert Report” y “ The Larry Sanders Show” pero la máxima y más apropiada manifestación de esta técnica, que resulta natural y hecha a la medida exacta para ridiculizar los vicios y las ligerezas de toda la humanidad, se presenta en la literatura donde los satíricos con su precisión de observación y las dotes de imaginación han escritos obras ejemplares y maravillosos y a la sátira, le han dado un lugar estentóreo pero solemne en el escenario de la literatura mundial. En cuanto a la literatura hispanohablante, las granes escrituras de esta lengua, como “Don Quijote”, “Lazarillo de Tormes” o “Vuelva Usted Mañana” se han aprovechado de la sátira, de una forma aguda y precisa, y no sería demasiado exagerado decir que la sátira, indudablemente, como una técnica es inseparable de estas obras y ha aportado tanto como cualquier otra, si no mas, en hacerles llegar a tal cima de popularidad y fama. Al nivel mundial, las grandes mentes han infundido la sátira en su creatividad literaria y han hecho de ella unas obras sublimes y súper-populares que no solo han gozado de una lectura extraordinaria y prolífica sino han motivado a muchos de sus lectores y la sociedad como un todo reírse y a la vez, reflexionarse en la vida que llevan para provocar cambios estructurales y pragmáticas en la sociedad. Tal es el impacto de la sátira a una persona que lo lee de verdad. “Gulliver's Travels” de Jonathan Swift, “The Rape of The Lock” de Alexander Pope, “Adventures of Huckleberry Finn “y “Adventures of Tom Sawyer” de Mark Twain, “Raag Darbaari” de Shrilal Shukla, “Inspector Matadeen Chand pe” de Parsai son tales ejemplares que se han leído unas y varias veces de entre sus lectores respectivos y cobran tanta popularidad que las frases satíricas como “Truth is the most valuable thing we have. Let us economize it.” de Mark Twain todavía se repite en la vida cotidiana. Bien establecida la presencia de la sátira en todo arte posible, sea como un genero o un recurso, me gustaría seguir adelante en este trabajo que mayormente se halla su tema central en la Sátira y su poder critico que pasamos a ver a través de su uso en las obras periódicos de dos autores, prolíficos y conocidos: ‘Mariano José de Larra’ y ‘Harishankar Parsai’. Pero antes de analizar la sátira de estos autores en sus contextos propios, es preciso presentar la sátira como un todo, es decir su objeto, sus métodos y técnicas, sus arraigos en la historiografía literaria, para gozarse del maravilloso y muy fino ingenio satírico de los dichos autores.

- La Sátira; Su objeto y método

“A literary manner which blends a critical attitude with humor and wit to the end that human institutions or humanity may be improved. The true satirist is conscious of the frailty of institutions of man's devising and attempts through laughter not so much to tear them down as to inspire a remodeling".

Esa es la definición que precisa William Thrall elaborando las diferentes técnicas de literatura en su libro “A Handbook to Literature”. Aquí se destaca el intento de cambiar y no solo cambiar sino reformar lo malo de la sociedad y humanidad y esta tendencia es un elemento inherente e inseparable de la sátira. Hasta no me vacilaría en atreverme a comentar que toda sátira procede de esta responsabilidad moral y humana con la intencionalidad del cambio en todo lo malo que ocurre en lo que rodea al escritor, en su casa, en su pueblo, en su país, en su sociedad o en la entera humanidad. Para mí, el término “Sátira” puede pertenecer a cualquier trabajo literario que tiene como motivo ridiculizar y exponer los vicios y las debilidades al facilitar modos al sujeto para evaluar, de manera crítica pero honesta, sus propias imperfecciones y naderías con el fin de instigar el cambio mediante las revelaciones que sigue haciendo. Toda sátira tiene un motivo correctivo y es una índole de literatura que nos muestra nuestro mismo mundo desde una vista panorámica cuando todo lo que vemos de ello son las piezas desintegradas. La sátira provoca a la vez, el desdén y la risa a los objetos que están supeditados como las víctimas de la sátira en las obras.

Según el “Dictionary of Literary Terms (1977)” la sátira es una técnica literaria que pretende ridiculizar los vicios del ser humano y sus instituciones; y su motivo principal es corregir las brechas de éticas al provocar, al mismo tiempo, indignación y humor con la mezcla de la crítica e ingenio. Adhiriéndose a las necesidades de mi trabajo en relación con los autores mencionados arriba, me gustaría interpretar la sátira en el contexto de la literatura como así:

“La sátira, como una forma literaria, cuenta con una extravagante popularidad y la gran dote de ironía y por eso, ha podido sobrevivir como un recurso que ha cobrado una importancia significativa en todas las formas literarias. Mientras hay un montón de obras que la sátira predomina totalmente y resalta como un género literario en ellos. Toda sátira está motivada a inspirar cambio y sin duda, a veces es parcial pero honrada y exacta en su observación. Hace preguntas desde la existencia del ser humano hasta las instituciones de la sociedad.”

No se escapa noticia de que la sátira ideal no pretende hacer cualquier daño o perjuicio a su objeto ridiculizado, sino que busca crear un choque de reconocimiento y para hacer los vicios tan repulsivos y repugnantes que ellos sean eliminados de la persona o la sociedad atacada que se va a beneficiar del acometimiento. Sus armas mayormente son el humor, la ironía, la alegoría y ingenio entre muchos otros y por eso, conviene proponer una antología interesante entre la formula de sátira y la medicina ya que la sátira hace su dura y severa crítica sutil a través del humor y ingenio como uno se toma la miel con la medicina para engañar a su amargura. Muchos llamados intelectuales, en particular de las clases acometidas, que son vanidoso pensadores independientes, aducen que la sátira es principalmente negativa y refleja las negatividades intimas del satírico de las él tacha a la sociedad y la estiman injusta y impuesta pero no hay que perder vista del hecho de que este grupo de la clase privilegiada desprecia o pretende despreciar la forma de la sátira así subestimando el objetivo de la reforma también.

El gran lexicógrafo Samuel Johnson definió la sátira como “Un trabajo en que sean censuradas la locura y maldad” y comenta que la sátira también es una prueba de la vivacidad y versatilidad de una lengua ya que encierra en sí un gran don de permeabilidad y por eso, se lo ve en todas esferas de la literatura, sea un poema, novela o cuentos. Una y otra vez, las sátiras se hallan regidas de la frase de Murphy: “Todo lo que puede fallar, falla”. La sátira siempre cree en mejorar la sociedad aunque la sociedad ya sea buena relativamente pero la sátira tiene como su motivo exponer todo lo que pueda hacer daño a la sociedad. Pero conforme a la respuesta que recibe de los lectores, la sátira puede o no puede lograr en su motivo de provocar un cambio. Precisar una definición exacta de ella es muy difícil ya que consiste en un proceso tan complejo y detallado que las demarcaciones no se mantengan tan claras y por esta razón, no se le puede establecer como un género propio de la literatura. En este respeto comenta nuestro autor celebrado, Parsai en una entrevista:

“En mi opinión, la sátira no es un género propio ya que no tiene una estructura típica. Más bien es un espíritu que puede adaptar a cualquier género, sea en un cuento, un teatro, o una novela.[1]

Más adelante alude al escritor Irlandés George Bernard Shaw y sigue:

“La voz principal de las obras de Bernard Shaw es la sátira pero se le considera un dramaturgo. La sátira puede haber desde en la poesía hasta en la novela”[2].

Sigue explicando la naturaleza de la sátira en la próxima respuesta:

“La sátira es siempre positiva, no debe considerársele negativa. El satírico solo expone lo malo, lo irrelevante y lo que te hace mal. Lo hace porque a él le da pena ver tanta maldad. El cree en una humanidad y sociedad mejor y por eso va indicando todo lo que parezca injusto. Un médico no informa a sus pacientes de las enfermedades porque es pesimista, negativo y cínico sino que porque quiere curarlo.[3]

En mi opinión, la sátira es una arma o recurso muy poderoso para emplear en toda el arte y está siempre muy bien expresado cuando está en estrechamente vinculado con cualquier género literario, desde luego con su intención y precisión típica. Por ejemplo, en un poema o una novela, la sátira se plasma basada en los problemas fundamentales de la existencia, la experiencia y la percepción humana que no es posible tanto en caso de un articulo periódico completamente basada en la sátira misma. La literatura se halla embutida de tales ejemplos si echamos la vista atrás. Se debe tener en cuenta que cualquier autor, incluso los que han empleado la sátira como un elemento fundamental en sus escrituras de manera extensiva, ha podido llegar al apogeo de su literatura no solo por la sátira que ha escrito sino que su popularidad se debe a su creatividad literaria que consiste en los géneros de poemas, novelas, artículos o ensayos. Si echamos la vista atrás en la literatura española, la novela más conocida española, Don Quijote, está repleta de la sátira desde su comienzo hasta el fin pero no se le puede categorizar una obra satírica completamente. Del mismo modo, el poema “The Chimney Sweep” de Wiliam Blake no es una creación meramente satírica sino es un poema que se vale de la sátira para destacar y por consiguiente, eliminar lo repugnante y asqueroso de la sociedad inglesa a la sazón aunque la sátira juega un papel esencial del poema sin la cual no se puede imaginar la existencia de este poema.

En relación con esta discusión, me gustaría prestar las palabras de un crítico literario indio, Ramesh Chandra Shah, que al analizar la tradición satírica occidental, comenta sobre ella;

“En occidente, la sátira no es un genero especializada, más bien es un esfuerzo que dentro del marco de un genero ya establecido y aceptado, aprovechándose de las calidades estructurales de éste, busca la utilidad de su ingenio y personalidad literaria en el mejoramiento de la coyuntura socio-política y por eso, la presión exigente de la vida de la época le conlleva al escritor emplear su recurso más poderoso y agudo, la sátira.[4] ’’

Comenta también Edison que aquella no es sátira que no solamente critica a los vicios sino que también tiene un fuerte deseo de no solo desgarrar lo que no es digno de existir y también inspirar una remodelación absoluta para desarraigar lo malo de una vez y para siempre. En este respeto, resultan preciosas y exactas las palabras de Ramesh Chandra Shah;

“La sátira no es un genero sino una técnica y una perspectiva: la sátira que se presenta aislada de la creatividad entera de la obra, se hace menos impactante en términos literarios. Tomemos el caso de Chekhov, ¿se puede imaginar sus cuentos sin el inherente elemento satírico? O ¿podemos prescindir de los elementos satíricos de los poemas de Pope o Dryden? No, no se puede pero ninguno de ellos escribía puras sátiras. En primer caso, se desarrolló la prosa mientras en el segundo, la poesía. Pero no se puede ignorar el papel creativo de la sátira en ambos pero esta sátira no es pura sátira; está condicionada en la prosa y el poema, se ha procedido esta sátira de las palabras pensadas en el proceso creativo de o bien el poema o la prosa que sin duda alguna, resulta mucho más impactante y refinada que cualquier otro texto en que la sátira predomina completamente como un genero.[5] ’’

Así que sería sincero y bien planteado comentar que la sátira es mas como la tragedia o la comedia que se alberga en cualquier género de la literatura y lo hace su propia. En adición, está mejor presentado en conjunción con los otros géneros para ejercer su mayor impacto deseado.

Ahora bien, resulta natural hacer una diferenciación clara entre la comedia y la sátira que se consideran, de obvio erróneamente, intercambiables a veces y antes de empezar a hacer una análisis formal de los textos en concreto, me gustaría, en primer lugar, aclarar la diferenciación entra la sátira y la comedia y mientras a la labor de diferenciar, pasare a dejar las fronteras bien claras de las otras técnicas, muchas de la sátira misma y otras diferentes; como la ironía, el sarcasmo, la alegoría y muchos más; para que no se surja cualquier confusión o mal entendimiento luego.

El intento correctivo es el elemento fundamental que diferencia la sátira de la comedia ya que ésta, como un concepto, tiene su manera de pensar más bien divertida y graciosa y no tan crítica como la sátira. Ahora bien, hay muchas diferencias básicas y inevitables que hacen un abismo entra los dos modos en cuestión. Es de notar que la comedia tiene como motivo reírse de lo que esta malo en la sociedad y muchas veces, el que hace la comedia se puede incluir a sí mismo en lo malo también pero la sátira examina las estupideces de la sociedad desde una perspectiva intelectual y despiadada. Mientras la comedia resalta la faz divertida de las absurdidades, la sátira las ataca aprovechándose de su conciencia intelectual crítica y madura para mostrarnos el espejo de la realidad. En cambio del tono y contenido ligero de la comedia, la sátira, sin inhibiciones y con libertad, utiliza el sarcasmo y la ironía y la exageración, entre otros recursos, para hacer patente la miseria, tontería y pequeñeces de la sociedad y por eso, la sátira es mucho más centrada, preparada y encaminada hacia su motivo principal. Los principales objetos de la comedia son dignos de la simpatía y la misericordia y por consiguiente, se puede simpatizar a los sujetos de la comedia pero a diferencia de esto, la sátira siempre ataca a sus víctimas con el mayor desprecio y tiene una actitud implacable hacia todo lo que esta malo. En ella, siempre hay una distancia artística y el autor o el lector también, siente la sensación de odiar a lo asqueroso ya que la sátira como un medio, tiene una calidad de resistencia que no permite que tanto el autor como los lectores desarrollen cualquier índole de compasión a las instituciones acometidas por la sátira. La comedia tiene más bien un enfoque que consiste en aceptar las cosas como vienen y no resistir tanto sino reírse de las penas y dolores para evitar las depresiones y la tristeza. La sátira, al otro lado, llevando una actitud infranqueable, no está dispuesta de aceptar cualquier realidad deformada o imperfecta y siempre concibe un futuro mejor con una perspectiva más realista que lo permite despedazar los paradigmas de las instituciones tradicionales y no pragmáticas. La comedia al hacer gracia de las patentes deformidades quiere olvidarse de ellas por el momento pero al contrario, la sátira tanto agudiza como repugna estas deformidades y absurdidades para provocar el cambio.

La Ironía, una de las principales herramientas de la sátira, se dota de la característica esencial de la incongruidad y la discordancia entre lo que dice y hace, ente lo que significa y lo que se entiende y en este proceso, resulta trasmitiendo exactamente lo contrario de lo esperado. Aunque tiene un tono ligero pero su efecto se precisa hondo. El Sarcasmo, al otro lado, consiste en un comentario burlón hacia alguien en particular. Sarcasmo es mucho más directo y tiene motivos más negativos o mejor dicho desmoralizantes. Consiste en un comentario que por la fachada parece bueno que en realidad es malvado y se ocupa de hacerle de menos a su víctima. Hay otra rama de estas técnicas que se llama la Comedia Negra que trata de hacer gracia de cualquier cosa que, de lo contrario, no sería tan divertido ni gracioso.

La Alegoría es una forma literaria que utiliza y extiende las metáforas en una narrativa donde todo objeto, persona y accion son una fachada de la narrativa misma y hallan sus sentidos propios fuera de la narrativa en el mundo real. Con la ayuda de los protagonistas y el contexto que se arraigan de la realidad, manipula las acciones de los protagonistas y critica lo real que reflejan sus personajes bajo la apariencia de los personajes imaginarios. Es una técnica muy útil e interesante de la que muchos autores han aprovechado para satirizar sus sociedades respectivas. “Animal Farm” es un ejemplo muy bien visto en el respecto de esta discusión ya que se le puede considerar una obra que utiliza con maestría y redondez para satirizar los marxistas de Rusia con la ayuda de los animales animados en su novela. Pero al decir esto, no cabe duda en decir que la sátira, como un marco ancho, incluye y abarca todas estas técnicas, entre muchas otras como la burla de épica, la grotesca, la parodia, la exageración, el invectivo y la travesía, para agudizar su impacto y hacer la gente darse cuenta de todas las maldades y por ende provocar un cambio.

Ahora bien, al establecer la sátira bien en su marco significativo, me gustaría, en lo que abarca la parte segunda de este capítulo, hablar de las raíces de donde previene la sátira formalmente en la literatura y en este proceso, seguiría las huellas de los arraigos de la sátira en las épocas clásicas de Grecia y Roma.

§ Sátira: La historia y la génesis del género

La palabra sátira, proviene de la palabra greca “satura” que significa una mezcla de cosas. Y ha habido mucha confusión que ha dado a luz muchos estudios con el fin de poner un punto a la búsqueda de los arraigos de la forma literaria que conocemos ahora como “La sátira”. Lo curioso que tanto antes como en el segundo siglo antes del Cristo, un escritor, muy famoso y celebrado, romano Quintus Ennius (239–169 a.C), escribió una de sus menos famosas obras, La Saturae, una colección de cuatro libros de los que no se queda mucha documentación. Por mucho tiempo, se había manifestado un punto de vista que en esta obra, creía la origen de satura pero luego, los críticos han aducido que el titulo de la obra procede del adjetivo latín “Satur” y se llama así por ser una mezcla o un conjunto de poemas. Por lo tanto, sería mejor no referírseles a ellas como sátiras ya que si bien su titulo es Sátira pero no es su género. La sátira, en su sentido propio y contemporáneo, no se había descubierto todavía Pero de pronto, ocurre lo que puede considerarse lo más importante en la historia de sátira, Lucilius. El primero y único, en muchos sentidos a quien se atribuye la evolución y el desarrollo del genero satírico aunque hasta mucho después de su muerte, a la sátira no se le conoció precisamente como un género literario. Es este maestro satírico en el que basa su afirmación Quintilian, uno de los más prolíficos teoristas retóricos de Grecia, cuando reclama en su crítica que “satura quidem tota nostra est (La Sátira, al menos/si nada mas, es completamente nuestro). “

[...]


[1]. P.34, Parsai, Harishankar. Entrevista. (Chuni Hui Rachnaye, Parsai- Bhag-1) New Delhi. Vaani Prakashan, 2000.

[2] P.34, Parsai, Harishankar. Entrevista. (Chuni Hui Rachnaye, Parsai- Bhag-1) New Delhi. Vaani Prakashan, 2000.

[3] P.34, Parsai, Harishankar. Entrevista. (Chuni Hui Rachnaye, Parsai- Bhag-1) New Delhi. Vaani Prakashan, 2000.

[4] P.253, Shah, Ramesh Chandra, Vyangya ki Sahityik Haisiyat.(Aankhan Dekhi) New Delhi. Vaani Prakashan, 2000.

[5] P.254, Shah, Ramesh Chandra, Vyangya ki Sahityik Haisiyat.(Aankhan Dekhi) New Delhi. Vaani Prakashan, 2000.

Detalles

Páginas
42
Año
2014
ISBN (Ebook)
9783656671756
ISBN (Libro)
9783656671749
Tamaño de fichero
679 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v274321
Instituto / Universidad
Jawaharlal Nehru University
Calificación
A
Etiqueta
sátira mariano jose larra harishankar parsai

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