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El cambio semántico y la gramaticalización de ´pues´ en la lengua española

Trabajo 2011 27 Páginas

Romanística - Español, literatura, cultura general

Extracto

El índice

1 Introducción

2 Caracterización de los marcadores discursivos
2.1 Definición
2.2 Pues como marcador
2.3 Ambigüedad de conceptos y categorías gramaticales
2.4 Gramaticalización como proceso lingüístico

3 Gramaticalización de pues
3.1 Antecedencia latina
3.1.1 Etimología
3.1.2 Post como adverbio temporal
3.2 Surgimiento de pues
3.2.1 Uso temporal de pues
3.2.2 Nuevos indicatores temporales

4 Cambio de valores
4.1 Pues ´continuativo´
4.2 Pues causal
4.2.1 Pues ´explcativo- continuativo´
4.2.2 Pues ´propiamente dicho´
4.2.3 Pues como ´ indicator de la causa conocida´
4.2.4 Pues ´aclarativo´
4.3 Pues ´consecutivo´
4.4 Usos ambiguos de pues
4.5 Tesis sobre la gramaticalización

5 Transición del adverbio al marcador

6 Conclusión

7 Referencias bibliográficas

1 Introducción

La lengua es un instumento universal de comunicación y pensamiento. Ella sirve para conservar las experiencias de la comunidad lingüística y del hombre, en general, y además, para desarrollar tradiciones de la cultura oral y escrita. Una de sus características fundamentales es, sin embargo, su propiedad evolutiva. Cada uno de los idiomas naturales vivas sufre sus propios cambios que afectan los niveles diferentes, como por ejemplo la fonética, la sintaxis o también el vocabulario (Cerny 1998: 18-36). Este estudio analizará algunas etapas consecutivas del cambio lingüístico de pues - una unidad gramatical que se convirtió con el paso del tiempo desde un adverbio temporal a un marcador discursivo, usado en el español actual tanto en el discurso oral como el escrito (Zorraquino 1999: 4083). Para realizar esta análisis adecuadamente, vamos de primero a describir algunos conceptos fundamentales en cuanto a este tema. A continuación, representaremos la procedencia etimológica y semántica de pues (basada en el latín vulgar), como también su contenido significativo de entonces, antes de que finalmente llegáremos a presentar unos valores distintos y novedosos de esta unidad lingüística. A modo de conclusion, vamos a relacionar- y compararla con el asunto de los marcadores del discurso, a los cuales pues comenzó a pertenecer desde un cierto momento de su proceso transicional.

Aunque la partícula discutida habitualmente ha sido tratada en el marco de la lingüística oracional (Garces /Pilar 1992: 261), hay también muchos textos literarios antiguos conservados hasta el día de hoy que permiten reconstruir su proceso evolutivo con todo detalle. De esta manera, la investigación se basará principalmente en distintas escrituras medievales componidas desde los albores del siglo XII hasta finales del siglo XVI, ya que la dicha época enseña unas marcas nuevas de la unidad, y por eso, constituye un espacio de tiempo más esencial y relevante para el tratamiento de nuestro asunto.

2 Caracterización de los marcadores discursivos

2.1 Definición

Para una investigación adecuada sobre el desarollo de pues sería primero recomendable definir algunos conceptos básicos y discrepancias existentes referente a este tema. Pues, como objeto de este studio, es en la actualidad, al menos por una parte de los lingüístas, considerado como marcador del discurso. Los autroes Zorraquino y Portolés defienen el concepto en la forma siguiente:

Los `marcadores del discurso` son unidades lingüísticas invariables, no ejercen una función sintáctica en el marco de la predicación oracional – son, pues, elementos marginales – y poseen un cometido coincidente en el discurso: el de guiar, de acuerdo con sus distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas, las inferencias que realizan en la comunicación.

(Zorraquino/ Portolés 1999: 4057)

Así, estas unidades sirven para enlazar los enunciados en conjunto y también con un entero contexto, inclusive permitiendo señalar relaciones entre hechos representados, argumentos aducidos y informaciones sucesivas. Estos elementos marginales son expresiones que sirven para estructurar una lengua (escrita o hablada) y pueden proceder de diferentes clases de palabras (así por ejemplo verbos, otras expresiones adverbiales, conjunciones) que permiten establecer conexiones en el nivel discursivo. Los elementos indican rasgos específicos y permiten distinguirlos de las clases de palabras de las que derivan (Micó Romero 2006: 120). Además, funcionan, en general, como guías para falicitar una interpretación en una conversación o un texto literario (Pilar/ Gómez 2008: 13).

2.2 Pues como marcador

Después de esta breve descripción conceptual de los marcadores (a los que vamos a regresar luego), aquí algunas palabras con respecto a la unidad concerniente. Excepto de pues, Zorraquino y Portolés presentan una lista de distintos marcadores como por cierto, además, por tanto, en cambio, o sea, más bien, en realidad, desde luego, bueno, aparte, sin embargo y muchísimas más. Los autores distinguen seis agrupaciones correspondientes que adicionalmente se dividen en varias subcategorías, de las cuales todas tienen sus propios y especiales valores (Zorraquino/ Portolés 1999: 4081). Por su su ausente significado argumentativo y su capacidad de señalar la organización informativa en el discurso, es decir, por su capacidad de crear tópicos y comentarios, pues de esta manera figura entre los estructuradores de la información (Portolés 1998: 137). Como subcategoría pertence a los comentadores ya que presenta, por decirlo así, un comentario nuevo e informativamente relevante en cuanto a la oración que lo precede (Zorraquino/ Portolés 1999: 4083).[1]

2.3 Ambigüedad de conceptos y categorías gramaticales

Por la aptitud de los marcadores de funcionar como adverbios, partículas o distintas conjunciones (Porroche Ballesteros 2002: 1), hay una cierta polisemia que resulta en un desacuerdo sobre una unívoca asignación dentro de las diferentes gramáticas españolas. Distintos científicos suelen operar con diferentes clasificaciones, valores y conceptos (Porroche Ballesteros 2002: 1). Entonces, tanto la caracterización del concepto de los marcadores como concretamente la de pues es un asunto ambiguo y confuso. La raíz de ese problema se basa en sus diversos entendimientos y imaginaciones sobre algunos unidades gramaticales. Así, dependiente de la definición, un marcador puede englobar varias diferentes dimensiones gramaticales, como lo comenta Zorraquino:

Lo primero que salta a la vista es la heterogeneidad en lo que respecta a la categoría gramatical de las piezas que se incluyen en la clase „marcadores discursivos“: conjunciones, adverbios, etc. Pero, al mismo tiempo, coinciden en su carácter invariable y en su (casi) total lexicalización. Es frecuente, asimismo, la acumulación de partículas: pues bien, ni aun siquiera, o sea que, etc. (Zorraquino 1992: 115, citado en Velarde 1933: 31-32).

Por esta ausencia del consenso, varias gramáticas tradicionales no reconocen así por ejemplo la denominación marcadores del discurso (Micó Romero 2006: 120). Debido a esto, distintos lingüístas utilizan diversos términos (Brinton 1996: 29-30).[2] Algunos, por ejemplo usan el concepto adverbio o conjunción sinónimamente con los marcadores, un hecho que, por el contrario, está negado por otros autores, cuales dicen que este último es un instrumento de procesamiento de la información que puede engoblar categorías como adverbios o conjunciones, así, que tiene un carácter mucho más amplio que ambos los conceptos (Mico Romero 2006: 76).

Tampoco hay un acuerdo en cuanto a la denominación y los posibles valores de pues (Ferrer Mora 2000: 266). Alcina y Blecua (1975: 1182) prefieren llamar la unidad una conjunción causal, mientras Bello (1970: 1267) dice que se trata de un elemento gramatical que podría ser tanto una preposición como a veces también un adverbio (como mientras o según). Martínez García (1990: 599) menciona dos típos de pues – el explicativo - continuativo y el fático, mientras que la Gramática de la Real Academia Española considera la unidad como una conjunción dentro de la ´cooridnación causal y consecutiva´ (RAE 1962: § 345, citado en Garcés Gómez 1992: 262). El Esbozo (del mismo editorial) la nombra una conjunción subordinada o nexo conjunto (RAE 1973: 549). En cuanto a esta discrepancia Zorraquino agrega:

Otro rasgo general de los marcadores consiste en la dificultad de establecer su valor general de lengua (invariante semántica), es decir, el significado subyacente a todos los posibles empleos discursivos. Tal dificultad se agrava por la „multifuncionalidad de muchas partículas (su aptitud para operar en un marco transoracional y para servir también de elementos relacionales de distinto tipo en la sintaxis de la oración) (Zorraquino 1992: 115, citado en Velarde 1933: 31-32).

Como veremos más adelante, las discrepancias justamente mencionadas no son, sin embargo, las únicas en el tratamiento del dicho tema. El motivo de esta explicación es que hay que ser consciente de este hecho, puesto que genera confusiones cuales no permiten realmente llegar a una conclusión obvia y clara, sino a numerosas contradicciones.

2.4 Gramaticalización como proceso lingüístico

Ya que la investigación trata el desarollo gramatical de nuestra partícula, vamos a describir este proceso, conocido en la lingüística como la gramaticalización. Así, es un cambio histórico y lingüístico de un idioma que describe una evolución de una cierta categoría léxica (como adjetivos, verbos, adverbios) a una categoría gramaticalmente funcional (conjunciones o subordinaciones) (Travis 2005: 44). Pero este concepto tiene también un significado diferente. Se podría comprender- y contemplarlo de un nivel distinto, es decir, de una perspectiva sincrónica, cuyo objetivo no es la evolución lingüística en el paso de tiempo pero que, en cambio, pretiende describir los aspectos del lenguaje actual y explicar las relaciones que han acontecido entre los diferentes fenómenos, apareciendo en un momento determinado (Cerny 1998: 140). Sin embargo, la perspectiva diacrónica es aquella que es más adecuada aquí, puesto que el objetivo es analizar un proceso de transición de una categoría gramatical. La primera persona que hizó mención del concepto de la gramaticalización era Meillet, un lingüísta francés que la define de siguiente manera: “l´attribution du caractrére grammatical á un mot jadis autonome” (Meillet 1948: 131, citado en Brinton 1996: 50), así pues significando - una adquisición del carácter gramatical a una palabra anteriormente autonoma. Sin embargo, en la actualidad los lingüístas utilizan otras definiciones como por ejemplo los autores Elizabeth Traugott y Paul Hopper, diciendo:

Grammaticization[3] refers to the process whereby lexical material in highly constrained pragmatic and morhposyntactic contexts is assigned grammatical function, and once grammatical, is assigned increasingly grammatical, operator-like function (Traugott/Hopper 2003: 645).

Así, el fenómeno es un proceso de cambio que afecta distintos niveles lingüísticos, resultando en un enriquecimineto del componente gramatical (Garchana Camarero 2008: 7) y involucrando, a modo de ejemplo, el cambio fonológico, semántico, morfosintáctico o pragmatico – todos cambios que se había observado en la evolución de los marcadores discursivos (Travis 2005: 44).

3 Gramaticalización de pues

3.1 Antecedencia latina

El español, como todas las lenguas románicas, históricamente se derivó del latín, o mejor dicho, del latín vulgar – la lengua hablada por el pueblo hacia aproximadamente el siglo X, antes de haberse sucesivamente transformado al latín romanceado y finalmente a las lenguas romances usadas actualmente (Stenzel: 2005: 115). Debido a muchos textos literarios conservados de esta época, en la actualidad somos capaz de analizar sistemáticamente el transcurso lingüístico de distintas idiomas.

3.1.1 Etimología

Una concordancia conforme en materia de la procedencia etimológica de pues, que por la signifación semántica y las dependencias gramaticales sería fundamental en una análisis elaborada sobre su evolución lingüística, esconde algunos problemas ya que hay diferentes opiniones sobre este asunto. Puesto que la mayoría de los estudios[4] sobre la gramaticalización de esta unidad afirman una derivación léxica del adverbio-preposición[5] latino post (significando en el español de hoy después, detrás, después de)[6], también consideramos este hecho por ser ingenuo y adecuado. Un partidiario de esta postulación es por ejemplo Menéndez Pidal, un autor y conocedor reputado en materia de la lingüística diacrónica, y al que vamos a regresar varias veces en paso de este estudio. Este medievalista español describe la evolución de pues así:

Del latín POST – después, detrás, después de que en la baja época tomó

el valor de POSTQUAM después que, como, puesto que.

(Menéndez Pidal[7], citado en Hernandez 1988: 112)

Como el autor Antonio Hernandez dice, hay también algunos otros lingüistas que presentan una teoría distinta sobre esto, postulando que post se había derivado de la conjunción prevocálica postea, antes de haberse evolucionado de la palabra latina vulgar postja (en el sentido esp. después, luego[8]), y que ambos funcionaban como adverbios de tiempo y de lugar (Hernandez, 1988: 21). Aquí un ejemplo: “quid postea, si Romae assidus fui?“[9] (Lewis/Short 1975: 1404, citado en Páez Urdaneta 1982:339). Páez Urdaneta pretiende que postquam (esp. después[10]) era una próxima etapa en la gramaticalización de la palabra anterior postea y que ya no funcionaba más como adverbio pero como una conjunción temporal: “postquam tuas litteras legi, Postumia tua me convenit“ (Lane 1898: 319[11], citado en Páez Urdaneta 1982: 339). Al fin, esta palabra, como agrega, se llegó a convertirse posteriormente a una conjunción causal (Páez Urdaneta 1982: 333), apoyándolo con este fragmento: “Appius, postquam nemo adibat, domum se recepit“[12] (Páez Urdaneta 1982: 339), donde pues a veces curiosamente ya occuría en función de esp. porque /a causa de que, así, con un valor causal.[13]

[...]


[1] Vamos a profunidizar el uso actual de pues como marcador más adelante.

[2] Estos conceptos son: conectores (extraoracionales, argumentativos, pragmáticos, discursivos, enunciativos), partículas discursivas, enlaces (textuales o extraoracionales), muletillas, operadores discursivos, ordenadores discursivos, o marcadores discursivos (Zorraquino/ Portolés 1999: 4057).

[3] Esta forma es el sinónimo de la inglesa denominación grammaticalization.

[4] Como Kretschmann 1936:21, Alcina/ Blecua: 1975: 1182, Hernandez 1988:112-113, García Hortensia 1990: 599, Herrero Luiz de Loizaga 2003:86.

[5] Esto es como lo llama Martínez García (1990: 599).

[6] Al que vamos a regresar después de este subcapítulo.

[7] No había indicaciones exactas sobre la cita.

[8] http://www.frag-caesar.de/lateinwoerterbuch/postea-uebersetzung.html

[9] Traducción inglesa: „what then, if I frequently were in Rome?“ (Páez Urdaneta 1982:339)

[10] http://www.frag-caesar.de/lateinwoerterbuch/postea-uebersetzung.html

[11] No hay datos detallados sobre la fuente citada.

[12] Traducción inglesa: “Since nobody came, Appius went back home“ (Páez Urdaneta 1982: 339)

[13] Respecto a este aspecto se volverá más adelante

Detalles

Páginas
27
Año
2011
ISBN (Ebook)
9783656474555
ISBN (Libro)
9783656474852
Tamaño de fichero
615 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v231709
Instituto / Universidad
University of Cologne – Philosophische Fakultät
Calificación
2.0

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Título: El cambio semántico y la gramaticalización de ´pues´ en la lengua española