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"Don Juan Tenorio" de José Zorrilla

Análisis de una representación teatral

Trabajo Universitario 2013 15 Páginas

Romanística - Español, literatura, cultura general

Extracto

Contenido

1. El texto y adaptación
1.1. El emisor
1.2. La estructura
1.3. Los personajes
1.4. El tiempo y espacio
1.5. El lenguaje dramático
1.6. La adaptación

2. La representación
2.1. El texto pronunciado
2.2. Expresión corporal
2.3. Apariencias exteriores del actor
2.4. Espacio escénico:
2.5. Efectos sonoros no articulados:

3. La recepción
3.1. Críticas en los medios de comunicación
3.2. Impresión personal de la puesta en escena.

4. Referencias bibliográficas

1. El texto y adaptación

1.1. El emisor

El posiblemente máximo representante de la línea tradicional (o nacionalista) del Romanticismo era José Zorrilla. A continuación vamos a analizar una representación de su famosa pieza Don Juan Tenorio.

Esta obra fue encargada y cuando se estrenó en 1844 no tuvo mucho éxito. Al cabo de dieciséis años fue repuesta y desde entonces ha gozado de mucho reconocimiento por parte del público hasta nuestros días. Suele ser representada especialmente alrededor del día de los difuntos, en noviembre, como en la representación que se comentará a continuación. El mito donjuanesco existía ya antes de la obra de Zorrilla, quien se inspiró tanto en Tirso de Molina (El burlador de Sevilla) como en Antonio de Zamora (No hay deuda que no se pague ) [1] . Eso sí, añadió algunas características más a los personajes, por ejemplo a Brígida demostró como una auténtica celestina. En varias piezas de su propia producción literaria recurre, de una u otra forma, al personaje de don Juan.

El drama se coloca en la corriente de la entonces muy popular comedia mágica. De esto advierte el propio subtítulo"drama religioso-fantástico". Gies (2008) pone de relieve todas las características que comparte Don Juan Tenorio con las comedias de mágica, como la presencia de sucesos inexplicables (estatuas parlantes, sombras que cobran vida) y de música (2ª, III, escenas 3 y 4: “al son de una música dulce y lejana”; “al son de la música”).

1.2. La estructura

La estructura de esta pieza teatral es muy libre, un rasgo típico de la época. Don Juan Tenorio está dividido en dos partes. La primera parte tiene cuatro actos y la acción se lleva a cabo dentro de una sola noche de carnaval. Es una comedia de capa y espada que tiene un carácter más animado y lleno de acción. De esto dan cuenta, por ejemplo, las numerosas escenas por acto (acto I: trece, acto II: doce, acto III: nueve y acto IV: once) y una gran variedad de personajes, eso es, vivos.

La segunda parte comprende tres actos y se sitúa temporalmente cinco años después de la primera parte. Los hechos, típicos de un drama religioso, acontecen en una noche veraniega, pero con menos agilidad. El ritmo de los acontecimientos desciende significantemente y las escenas se reducen a seis, cinco y cuatro por cada acto. Reaparecen personajes fallecidos durante la primera parte en forma de estatuas y sombras mientras que la acción se desarrolla en torno a don Juan y su arrepentimiento.

Perteneciendo al género teatro, se trata de una obra dialogada en la que participan varios personajes. Además se hacen acotaciones tanto al principio y final como dentro de las escenas, a veces aun entre paréntesis. La métrica es muy variada, predominan los versos octosílabos y encontramos estrofas como redondillas (la primera intervención de don Juan, 1ª, I, 1[2] ), quintillas (1ª, I, 78), décimas (1ª, I, 631) y romances (1ª, I, escena 12). Para adecuar la dinámica de los diálogos y acontecimientos alternan dichas estrofas. La rima tampoco es rígida debido al cambio continuo de las estrofas y la presencia de versos sueltos, a menudo en forma de interjecciones. Hay rima consonante (1ª, I, 1 - 4: malditos / gritos, parta / carta) y asonante (1ª, I, 334: pesca / ella, entera / certeza).

Se da cabida a típicos motivos románticos como la muerte de la amada y la resucitación. El protagonista es rebelde, como el hominus romanticus, y no renuncia a su libertad hasta la muerte. Especialmente la segunda parte incluye rasgos irracionales y de evasión, lo que se demuestra aquí en forma de lo misterioso. Al final la soledad le vence a don Juan, ya que toda la gente con la que se relaciona ha muerto o desaparecido.

1.3. Los personajes

Contamos con veintitrés personajes, de los cuales uno es una estatua (de don Gonzalo) y otro, una sombra (de doña Inés). La mayoría de ellos actúa en la primera parte. Entre los caracteres de más intervención están don Juan, don Luis, don Gonzalo y doña Inés. Además aparecen Buttarelli, Ciutti, Brígida, Pascual, Centellas, Avellaneda, Lucía, la abadesa, la tornera, Gastón, Miguel, un escultor, los dos alguaciles y un paje.

Dependiendo de sus interlocutores actúan de manera distinta. Don Juan suele aparecer, en todo momento, muy seguro de sí mismo. Cuando habla de sus hazañas se muestra también arrogante, presumido y audaz. No es precisamente respetuoso con don Diego, su progenitor, y don Gonzalo (1ª, I, escena 12), el padre de su prometida doña Inés. Cuando habla con mujeres (Brígida, Lucía y doña Inés) sabe ensalzarlas para conseguir sus objetivos. En Brígida tiene una aliada para enamorar y raptar a la novicia doña Inés, y en Lucía, una para profanar a la futura esposa de don Luis, doña Ana. Su encuentro con doña Ana no aparece directamente en el texto, pero se advierte de los preparativos (1ª parte, II acto) y después tiene una pelea con don Luis al respecto (1ª, IV, escenas 6 – 10). Con doña Inés se muestra más tierno y enamorado (1ª, IV, 257, 261, 351: “ángel de amor”, “vida mía”, “alma mía”), especialmente en la segunda parte cuando su consciencia le vence (2ª, I, 435).

1.4. El tiempo y espacio

El tiempo diegético de la pieza, es decir, todo el tiempo de sucesos referidos en la obra, comprende varios años. En la taberna de Buttarelli don Juan y don Luis se pavonean con sus trayectorias de burladores y rompecorazones, hechos que ocurrieron en el pasado. Se ha cumplido el plazo de una apuesta anterior que vienen a cobrar. La acción de la primera parte, sin embargo, sucede en una sola noche. Al final de esta huye don Juan y no vuelve hasta al cabo de unos años. Con su vuelta comienza la segunda parte (“Años ha que falto de España ya” (2ª, I, 44)) que, como la primera, tiene lugar en una sola noche. El tiempo dramático depende de la puesta en escena. En el ejemplo que examinamos más adelante se trata de unos cien minutos, tiempo que se vería aumentado si contáramos con la presencia completa de todas las escenas.

El espacio diegético incluye todos los lugares a los que se alude durante la trama. Don Juan y don Luis relatan sus estancias en el extranjero (Francia, Italia, Alemania) los que hay que considerar. El espacio dramático, o escénico, es más reducido. Los lugares en los que acontecen las acciones del tiempo escénico son la taberna de Buttarelli, el convento, la casa de doña Ana, la casa de don Juan y el panteón de la familia Tenorio en el cementerio. Las acotaciones advierten tanto del espacio como de su decorado y los participantes.

1.5. El lenguaje dramático

La obra Don Juan Tenorio fue escrita en versos y es rica en recursos estilísticos. Altera a menudo el orden de las palabras creando hipérbatos (1ª, II, 13: “¡Quién creyera lance tal!”), por un lado para reforzar el mensaje y por otro, para mantener las rimas. En general hay numerosas exclamaciones (1ª, III, 138: “¡Válgame el cielo! ¡Qué escucho!”). Así los turnos cobran vida y se enfatiza el mensaje. En distintas escenas existen repeticiones entre los enunciados de don Juan y don Luis (1ª, I, escenas 14 y 15: “Yo soy. / ¡Soñando estoy!”), lo cual nos permite entender la semejanza entre los personajes. Tienen más en común de lo que les gustaría. Para acelerar el ritmo de las aventuras relatadas y añadir un poco de dramatismo se emplean anáforas en, por ejemplo “yo” (1ª, I, 506: “ Yo a las cabañas bajé, / yo a los palacios subí, / yo los claustros escalé”). También se usa un lenguaje más pintoresco en forma de metáforas (1ª, IV, 456: “triunfar de doña Ana”) y personificaciones (1ª, IV, 711: “Llamé al cielo, y no me oyó”). Es una manera de decir las cosas más elegantemente y crear imágenes inteligibles, como si de una pintura se tratara, para el espectador.

Cuando don Juan se dirige a la estatua de doña Inés, en la segunda parte (acto I, escena 3), habla de sí mismo en tercera persona. Así se distancia más de los hechos (“Don Juan tan sólo esperó / de doña Inés su ventura, / y hoy que en pos de su hermosura / vuelve el infeliz don Juan”). Es importante para su proceso de purgación y arrepentimiento.

En el texto hallamos algunos arcaísmos como lance, alcaide, pardiez, a fuer de, usarced (1ª, II, escena 5). Un rasgo a nivel morfosintáctico es el uso de enclíticos tras verbos conjugados como en “complácesme” y “páguete” (1ª, II, escena 6). Así el enunciado parece más lírico y en este ejemplo, más sentimental. También es usado en las acotaciones: “Vase BRÍGIDA (…)” (1ª, II, 514), muestra del uso habitual en la literatura de la época.

Cabe señalizar el simbolismo presente en toda la obra. La muerte llega a ser la única salvación y el principio de una eternidad tranquila y feliz para nuestro héroe desaprensivo. Doña Inés representa esta salvación divina y pura, en forma de una joven novicia inocente, angélica y enamorada que, además, es capaz de perdonarle todo, hasta el asesinato de su padre. Don Luis se parece tanto a don Juan que se podría llegar a afirmar que es su propia imagen reflejada en un espejo a la que se enfrenta y con la que acaba, eso sí, para seguir un poco más en su trayectoria de burlador. Los dos simbolizan la absoluta falta de respeto hacia las autoridades, propiedades ajenas y sobre todo los sentimientos de otras personas. Ellos dos son personificaciones del egocentrismo y orgullo.

[...]


[1] BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES

[2] Para citar el texto indicamos primero la parte (1ª o 2ª), luego el acto con número romano y finalmente el verso.

Detalles

Páginas
15
Año
2013
ISBN (Ebook)
9783656365402
ISBN (Libro)
9783656366386
Tamaño de fichero
518 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v209104
Calificación
9 (de 10)
Etiqueta
teatro español Romanticismo Zorrilla Don Juan Romanística Filología Hispánica

Autor

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Título: "Don Juan Tenorio" de José Zorrilla