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Los gitanos de España

Una historia de marginación y persecución

Trabajo de Seminario 2011 13 Páginas

Romanística - Español, literatura, cultura general

Extracto

Índice

1. Introducción

2. Datos generales

3. Contexto histórico
3.1 La salida de la India y el camino hacia España
3.2 El trato de los gitanos en la Península

4. Problemas actuales
4.1 Problemas de vivienda
4.2 La falta de formación escolar
4.3 Los prejuicios, la discriminación y el rechazo social
4.4 Organizaciones para mejorar la situación de los gitanos

5. Conclusión

6. Bibliografía

7. Anejo
7.1 Algunos datos de interés sobre los gitanos no-españoles
7.2 Mapa: La ruta a España
7.3 Extracto del Reglamento de la Guardia Civil de 1943
7.4 Nivel de estudios de los gitanos

1. Introducción

Hace muchos años unos cientos de personas vinieron a España en busca de una vida mejor. Pero lo que encontraron los gitanos eran principalmente políticos brutales y vecinos intolerantes. Durante su larga estancia en España lograron sobrevivir a muchos intentos de extinción y hoy en día forman la minoría etnia más numerosa del país.

En mi trabajo me centro en el trato de los gitanos españoles por parte de los políticos y otros ciudadanos españoles y no me ocupo explícitamente de los gitanos extranjeros recién llegados[1].

Por consiguiente daré algunos datos fundamentales sobre los gitanos y después esbozaré su historia desde su salida de la India hasta la Constitución Española de 1978. A continuación me concentraré en los problemas actuales que tienen los gitanos españoles y finalmente haré una conclusión del tema.

2. Datos generales

Los primeros gitanos que vinieron a España en el siglo XV afirmaron que eran “peregrinos de Egipto Menor” y de esta historia surge el nombre de la etnia gitana; en otras palabras: “gitano” es derivado de “egiptano”. A pesar de las innumerables políticas de persecución y expulsión que sufrían los “peregrinos” durante siglos, los gitanos lograron establecerse permanentemente en Europa.

Con 12 millones de personas, los gitanos constituyen la minoría étnica más numerosa de la Unión Europea. Aproximadamente 600.000 - 970.000 personas gitanas viven en España; o sea entre el 1,6% y el 2,1% de la población española son gitanos. La mayoría de ellos (45%) reside en Andalucía.

Pero la mayor parte de la etnia gitana, se puede encontrar en Europa occidental y Europa central. Algunos de ellos se trasladan a España en busca de un vida mejor; se calcula que 50.000 gitanos extranjeros - entre ellos muchos rumanos - se encuentran en España.[2]

La lengua original de los gitanos es el romanó, una lengua muy antigua que tiene sus raíces en la India y tiene préstamos lingüísticos de varias lenguas que adquirió en su “viaje” hasta Europa. El idioma gitano se desarrolló de maneras diferentes en los países dónde se establecieron los subgrupos gitanos. El dialecto inicial de los gitanos en España era el “caló” que usa el vocabulario romanó y las construcciones gramaticales del español. El uso del caló fue represado y prohibido durante siglos así que se perdió el uso de la lengua. No obstante permanece un gran número de expresiones en la comunidad gitana de las cuales muchos se han incorporado al castellano coloquial (ejem: chaval, chungo, gilipollas y canguelo).[3]

Igual que la lengua, la cultura gitana también se adaptó bastante a la cultura y religión de los países de acogida. Hoy en día no se puede decir cual es el “típico gitano” aunque hay algunos valores que siguen siendo muy importantes para los gitanos, entre ellos la importancia del “linaje” (la familia extensa), la solidaridad entre ellos y el respeto hacia los mayores y el territorio de otros linajes.

Pero no solo los gitanos fueron influidos por los españoles pero también hay fenómenos opuestos: por un lado hay las influencias lingüísticas que ya he mencionado arriba y lo que también es importante destacar es el flamenco como mezcla de cultura gitana y española.

3. Contexto histórico

3.1 La salida de la India y el camino hacia Espa ñ a

Los gitanos tienen una cultura transmitida oralmente y además ellos mismos inventaron leyendas sobre su procedencia por lo cual no se sabe cuando exactamente salieron de la India y porque se fueron.

Hay varias especulaciones de porqué dejaron la India en el siglo X. Una teoría sugiere que huyeron de una invasión musulmana y otros investigadores opinan que unos grupos de personas fueron conquistados por los musulmanes y llevados al este del país dónde formaron una comunidad separada.

Su camino desde el Noroeste de India a España fue reconstruido por lingüistas:

Desde el Punjab pasaron por Afganistán, el Iraq y Armenia y finalmente llegaron a Turquía. En el siglo XII los Balcanes eran una zona de guerra así que los gitanos se marcharon de nuevo. Se dividieron en varios subgrupos que llevaron adelante su viaje al norte de Europa en caminos diferentes.

En 1425 los primeros gitanos entraron en España por el lado francés pasando los Pirineos. Unos años más tarde otros grupos llegaron a España por Gibraltar.[4]

3.2 El trato de los gitanos en la Pen í nsula

Los gitanos venían a España en grupos hasta cien personas con un „conde“ o „duque“ como líder. A los responsables políticos y religiosos de España, les decían que eran peregrinos de 'Egipto Menor' expulsados por los musulmanes o huyendo de ellos. Por afirmar que estaban de peregrinación hacia Santiago de Compostela para conservar su fe fueron aceptados y apoyados por los responsables (p.ej. recibieron salvoconductos)

La situación de los gitanos se empeoraba drásticamente cuando llegaron a poder los Reyes Católicos en 1492 que querían llevar a cabo la unidad política-religiosa del país. Por conseguir sus fines echaron a minorías religiosas y étnicas; entre ellos los gitanos.

La primera (de más de 300[5]) pragmática contra los gitanos fue promulgado en 1499: Los gitanos tenían que salir del país (bajo pena de muerte). Los que tomaban oficios conocidos o sea los que servían a un señor podían quedarse pero se les prohibió usar su lengua y su „traje de gitano“.

Siguió un período duro para los gitanos que se quedaron en España: durante la Inquisición Española había muchos procesos contra gitanos por hechizos o blasfemia y aparte de esto ellos sufrieron mucho en la vida diaria. Estaban considerados como ladrones y la gente temía las cuadrillas armadas y brutales. Es importante destacar que había algunos grupos de gitanos que robaron en el campo y el pueblo pero también se juntaron otros criminales a estos grupos. Sea como sea, oficialmente todo lo malo que pasó era por culpa de los gitanos; Para los políticos eran una peligrosidad social así que finalmente se les impidió el acceso a ferias, hacer juntas y aun se les enseñó lugares para su residencia.

La persecución de la etnia gitana culminó en la Gran Redada (también llamado prisión general de gitanos) que tuvo lugar el 30 de julio de 1749. Esa detención sincronizada en toda España fue autorizada por el rey Fernando VI con el fin de apresar y finalmente extinguir a todos los gitanos de España. A los miles de gitanos que arrestaron las tropas se les dividían en dos grupos: los „hombres“ que tenían más que siete años fueron obligados a trabajar en arsenales del sur del país y las mujeres y niños fueron llevados a cárceles o a trabajar en fábricas.

A partir de 1783 no volvía a dirigirse ninguna ley directamente contra los gitanos e incluso se les permitió elegir libremente sus oficios y su lugar de domicilio. Pero no era una integración absoluta: todavía se les impidió usar su lengua, llevar su traje y vivir sus costumbres. Además se les quitó los niños a los padres que no tenían oficio y a los gitanos “desobedientes” (que seguían vagabundos) se les condenaba a muerte.[6]

Bajo la dictadura de Franco (1939-1975) había una sospecha general contra los gitanos que resultó en una vigilancia especial de este colectivo. En el artículo 4 y el artículo 5 del reglamento de la Guardía Civil de 1943 se pone por escrito la necesidad de observar su modo de vivir y sus traslados.[7]

En la constitución Española de 1978 los gitanos son considerados oficialmente como „ciudadanos de pleno derecho“. Pero a pesar de tener los mismos derechos que el resto de los españoles, la discriminación sigue siendo un problema diario de muchos gitanos españoles.

4. Problemas actuales

Hoy en día - siglos después de su llegada a la península - los gitanos siguen siendo perjudicados y marginados. La marginación es un conglomerado de varios factores de los que quiero destacar el problema de la vivienda, la falta de formación y trabajo y sobre todo los prejuicios a los que los gitanos tienen que afrontarse cada día.

Esos tres mayores problemas son conectados de manera que uno afecta a los otro: Por los prejuicios los gitanos tienen problemas en encontrar trabajo. Pero no tener trabajo resulta en prejuicios respectivo a la “pereza general de los gitanos“. Y nadie quiere alquilarle una casa o un apartamento a una persona vaga y sucia o a alguien que probablemente no puede pagar el alquiler por no tener trabajo.

4.1 Problemas de vivienda

No se puede negar que los gitanos españoles tienen problemas referente a la vivienda, pero es importante subrayar que la situación no es tan mal como piensa la gente. Es un prejuicio popular que la vivienda común de una familia gitana es una chabola “cutre“ y sucia, sin embargo solo 4% de los gitanos españoles viven en este tipo de infraviviendas. En total, 12% vive en infraviviendas (o sea en pisos sin agua corriente, sin gas o calefacción, con una gran humedad u otros inconvenientes) pero por el contrario 88% vive en casas normalizadas.[8]

La situación de vivienda es un buen ejemplo para una “política gitana“ no muy bien reflexionada: en los años 70 y 80 fueron construidos gran bloques de viviendas públicas que no encajaban nada con los deseos de los gitanos (ejem: con el deseo de vivir junto con el linaje) así que el proyecto no era bien aceptado por parte de los gitanos. Además faltaba una acción continuada y un seguimiento de las familias que decidieron vivir allí. Por consiguiente se formaron guetos en esos barrios aislados y sin infraestructuras así que en suma surgieron más problemas que se habían solucionado con la construcción de las viviendas.[9]

4.2 La falta de formaci ó n escolar

Comparando el nivel de estudios de los gitanos españoles con el resto de la población española, se ve que los primeros tienen un nivel de educación mucho más bajo.

[...]


[1] Datos básicos sobre los gitanos extranjeros - véase anexo

[2] Fundación Secretariado Gitano (2010): Guía práctica para periodistas. Igualdad de trato, medios de comunicación y comunidad gitana. Pág. 63-64

[3] ibídem, pág. 71

[4] María Helena Sánchez Ortega (1986): Evolución y contexto histórico de los gitanos españoles. En: San Román, Teresa (Ed.): Entre la marginación y el racismo. Reflexiones sobre la vida de los gitanos, Madrid, pág. 13-18 Mapa: véase anexo

[5] Dolors Camats Creus, Francina Planas; Judith Cobacho Haya,(2009): Hábitat, exclusión residencial y comunidad gitana. En: A Fondo, Número 47-48, Diciembre 2008-Enero 2009, pág. 61

[6] María Helena Sánchez Ortega (1986), pág. 18-48

[7] Bernard Leblon (1993): Los gitanos de España. El precio y el valor de la diferencia, Barcelona. Pág. 77- véase anejo

[8] Fundación Secretariado Gitano (2010), pág. 71

[9] Elisenda Ardèvol (1986):Vigencias y cambio en la cultura de los gitanos. En: San Román, Teresa (Ed.): Entre la marginación y el racismo. Reflexiones sobre la vida de los gitanos, Madrid. pág. 72-76, 81-82

Detalles

Páginas
13
Año
2011
ISBN (Ebook)
9783656089896
ISBN (Libro)
9783656090106
Tamaño de fichero
602 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v184295
Instituto / Universidad
University of Bremen – Hispanistik
Calificación
1,3
Etiqueta
Gitanos Roma Zigeuner Marginación

Autor

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Título: Los gitanos de España