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Las Ciencias Sociales: ¿Condenadas a la especulación para siempre?

Investigación acerca de la historia y metodología de las Ciencias Sociales

Trabajo 2010 24 Páginas

Filosofía - Ensayos generales, épocas

Extracto

Índice

I Las Ciencias Sociales y su método de investigación
a) Introducción breve
b) Dilthey: Los principios del dualismo metodológico
c) La Teoría Crítica: ¿El cortejo triunfal de la hermenéutica?
Inciso: La influencia de Marx en la Teoría Crítica y en las Ciencias Sociales en sí
d) La segunda generación de la Teoría Crítica
e) Metodología y predicción
Inciso: El ejemplo de la Economía de la Conducta

II La psicología como ejemplo de las CCSS y su metodología
a) Los principios de la psicología
b) El psicoanálisis
c) La psicología de la Gestalt
d) El conductismo
e) El cognitivismo

III Conclusión
a) Dilthey y la psicología de la comprensión
b) La necesidad de un monismo metodológico

IV Apéndice
a) The Endowment-Effect-Experiment de Ariely y Carmon
b) El modelo estructural de Freud
c) Ejemplos para la extrapolación (Gestalt)
d) El modelo de la caja negra en el conductismo
e) The Bobo-doll-Experiment

V Bibliografía

I. Las Ciencias Sociales y su método de investigación

a) Introducción breve

Las Ciencias Sociales ocupan un lugar central tanto en el ámbito académico como en la vida cotidiana. Pretenden explicar y/o entender el comportamiento humano o dentro de su individualidad (es decir, psicológicamente) o en la sociedad, la economía, y todo lo que tiene que ver con la interacción de sujetos. Los principios de las CCSS se encuentran en el renacimiento, un periodo de crisis – un periodo crítico. La crisis a que me refiero era una crisis de tipo epistémico: todo que se tenía por verdadero, se comienza a poner en duda. Un ejemplo son los descubrimientos geográficos que implican reconocer a un otro diferente del “yo europeo”, que abre la discusión del racismo, la igualdad, etc. – un campo sociológico. Al mismo tiempo, los descubrimientos astronómicos muestran que no estamos el centro del universo: el ser humano es desplazado. Las revoluciones científicas y sociales (Revolución Francesa y la constitución de las sociedades capitalistas) dan lugar a las primeras grandes preguntas de las CCSS: ¿Cómo se puede procurar la cohesión social?, y ¿cómo se evita el pauperismo?

Una pregunta fundamental de las CCSS es su método de investigación. ¿Cuál es la diferencia entre Ciencias Naturales y Ciencias Sociales? Por supuesto, su objeto de investigación: hay que aplicar estrategías distintas para explicar un fenómeno natural (que implica una perspectiva más distanciada) y un fenómeno social (aunque no seamos miembros integros dentro de este fenómeno específico, sin embargo no podemos negar que somos todos sujetos sociales sometidos a las leyes que pretendemos investigar). Por eso es facil suponer que incluso el método de investigación debería ser fundamentalmente distinto.

b) Dilthey: Los principios del dualismo metodológico

El primero que diferencia fuertemente entre esos dos tipos de ciencia es Wilhelm Dilthey (1833-1911), un neo-kantiano. Aunque los dos tienen un fundamento común, como todos los procesos humanos acerca del entender y de la experiencia, es decir, la vida y la conciencia, hay diferencias grandes que se derivan de las divergencias entre sus pretensiones: explicar (CCNN) y entender (CCSS). El objeto de las CCNN es la naturaleza que sólo puede ser percibida y revisada; se formula tesis acerca de las causas de procesos naturales pero no es posible revivirlas internamente. Las CCSS por otro lado investigan en los productos de la mente humana que pueden ser entendidos porque fueron producidos por el hombre en sí mismo.

Los procesos naturales son considerados casos específicos de una ley general y abstracta, mientras los objetos de la investigación en las CCSS son interpretados en su contexto concreto. El entendimiento científico-natural es neutral frente a su objeto de investigación y no tiene mucha importancia para el desarrollo de la personalidad; pero el entendimiento de un Dasein[1] extraño, de culturas y personalidades pasadas, provoca una transformación del Yo, y los contenidos mentales extraños son incluídos vitalmente en los propios contenidos mentales. Y, sobre todo, una explicación natural puede ser verificada, y los conocimentos de las CCSS no; nunca se puede saber fijamente si algo es entendido completamente o no.

El método de las CCSS según Dilthey es la Hermenéutica. Toma el concepto de Schleiermacher (hermenéutica no sólo es un método para interpretar un texto sino también apta para todos los campos acerca del entendimiento) y lo desarrolla incluso más, mostrando que no sólo la palabra recibe su significado únicamente en el contexto de un texto, sino que también hay que tomar en cuenta el camino del pensamiento, el estilo literario, la división en capítulos, etc. Esta extensión ahora importa para todos los enunciados de la vida humana si se pretende entenderlas. Significado, dependerá siempre del contexto, nunca es absoluto. Gestos humanos, obras del arte, estilos arquitectónicos, leyes, órdenes, ideas religiosas – todos son solamente entendibles en un contexto de sentido.

Hay un problema en la hermenéutica según Dilthey: Intentando enteder lo singular por su relación con el todo se supone que este todo ya está conocido. Pero por otro lado, el todo debería ser entendido justamente por el entendimiento de aspectos particulares – se forma un círculo, el círculo hermenéutico. Pero eso para Dilthey no es un defecto del método, sino una esencia del entendimiento que se debe mover por este círculo. Entonces no es importante evitar el círculo sino entrar en el de manera correcta, es decir, no se puede evitar el círculo porque todo entendimiento presupone un pre-entendimiento. El sentido no puede ser construido por elementos singulares sin conexión. Estructuras de sentido son relaciones que existen antes de los elementos particulares. Dilthey lo dice así: que el pensamiento no puede retroceder tras de la vida.[2] La hermenéutica, pues, muestra que todos los hechos, conocimientos etc. siempre son relacionados con un entendimiento previo. Esto también ocurre en las Ciencias Naturales. En este sentido no hay, para Dilthey, como creían los teóricos científicos empiristas, "datos crudos" totalmente libres de la interpretación. Cada percepción de las CCNN presupone una teoría implícita o explícita, un pre-entendimiento de la cosa.

La obra de las CCSS según Dilthey es la aclarificación de la relación entre experiencia, expresión[3] y entendimiento.

Con Dilthey (y también con Simmel) experienciamos una ruptura en lo que se considera sociología: Durkheim antes había usado métodos científicos (sobre todo la estatística) para fundamentar sus tésis sobre el suicidio, mostró que los hechos sociales influyen en las tasas del suicidio en varias regiones, naciones, etc. Durkheim, Comte, y otros pertenecen a la corriente monista metodolólgica, es decir, el empirismo que se aplica en las CCNN también se debe usar para las CCSS si funciona. Pero Dilthey fundamenta una nueva corriente metodológica para las CCSS, la hermenéutica, y una buen ejemplo de esta metodología es la Teoría Crítica [4].

c) Teoría Crítica: ¿El cortejo triunfal de la hermenéutica?

Fundado por Max Horkheimer y Theodor Adorno, la Teoría Crítica (TC) rechaza la posibilidad de métodos no-hermenéuticos, es decir, científicos, en las CCSS; rechaza el (neo-)positivismo, la corriente del Círculo de Viena cuyos miembros más famosos son Wittgenstein, Carnap y Neurath, muy al contrario que este grupo, los “marxistas” defienden la postura de que todas las formas de ciencia positivas pretendan sólo dar una imagen más o menos correcta del mundo real sin criticarlo y sin intentar cambiar los hechos sociales. Por lo contrario: La acumulación e interpretación de datos empíricos provoca la estabilización de circunstancias sociales e imposibilita así una revolución. La TC se define como una filosofía práctica cuya fin es el cambio social junto con la autodeterminación del ser humano. Así se opone contra la "ciencia burguesa" que incluye el positivismo pero también la filosofía teórica idealista. Horkheimer critica la "teoría tradicional" de las ciencias en el sentido de que cae en la Dialéctica de la Ilustración, es decir, la decadencia de la Ilustración en la mitología, porque acepta los hechos sociales sin entender que son producidos por la sociedad, por el poder. Esta injusticia sólo puede ser eliminada cuando se analiza la constitución social críticamente, o sea, bajo el aspecto de una praxis mejor. Pero como la ciencia positivista rechaza esta reflexión se convierte en una complice de la injusticia social, una esclava del poder. Por eso no puede satisfacer su pretensión: no es objetiva. Además critican la metafísica porque siempre necesita un mundo ideal (imaginario) para cumplir sus pretensiones: aclaración de preguntas por el sentido, deducción de la conducta moralmente buena, explicación de caminos fuera de la miseria del mundo, etc. El contraste de este mundo ideal es la racionalidad positivista empírica – así estas dos formas de pensar se cumplen mútuamente sin ponserse en cuestión.

La TC por otro lado, se orienta en un concepto de la razón que no se difunde en una racionalidad de fines y medios. Pretende entender la totalidad social que se encuentra, y la tensión entre lo existente y lo posible para dejar viva la posibilidad de un cambio a lo mejor.

Horkheimer, Adorno y sus sucesores y/o discípulos se ven así mismos como sucesores de la obra de Karl Marx, cuya recensión científica, según la TC, malinterpreta las intensiones originales del autor – ¡hace falta un método hermenéutico! Entienden la teoría de Marx sobre todo como una crítica de la sociedad burguesa-capitalista y no como un edificio teórico de las ciencias económicas-sociales. Pero, ¿es correcta la visión de Marx que defiende la TC?

Inciso:La influencia de Marx en la Teoría Crítica y en las Ciencias Sociales en sí

Junto con Friedrich Engels, Marx se esforzó por el desarrollo de un socialismo científico separándolo de las utopías idealistas del socialismo utópico. Marx no pretende fundar una utopía finita del comunismo, sino entiende el movimiento comunista como “el movimiento autónomo de la inmensa mayoría por el interés de la inmensa mayoría.”[5] El carácter de este movimiento se define por las circunstancias historias en que actua. Es indudable que la condición para la sociedad comunista es la anulación de propiedad privada de medios de producción que sólo puede ser realizada por la revolución del proletariado. Esto ya es muy contradictorio con las posturas y conductas de Horkheimer y Adorno.

Adorno rechaza la noción de cualquier forma de colectividad por su defensa del individualismo absoluto, la revolución se limita al ámbito académico y luego está rechazada por utopías negativas (cosa que también critica Łukacs cuando habla del “Grand Hotel Abgrund”). En la obra del posterior Horkheimer vemos un pesimismo metafísico influido por Schopenhauer. Para Horkheimer, la existencia humana es totalmente miserable (y no sólo por la miseria material), y esto ya está fundamentado en la naturaleza del ser mismo, aunque cree como Marx que la miseria material es posiblemente superable o aliviable. Pero, en contraste con Marx, no entiende el socialismo como la sociedad del futuro basada en leyes históricas, sino como una constelación política-social posible, que podría mostrar una salida de las contradicciones y problemas sociales actuales. Además, el análisis económico que pretende hacer Marx para entender la sociedad está basado en consideraciones científicas (El Capital está lleno de cálculos matemáticos y estatísticas – precisamente los métodos científicos que los hermeneutas quieren abolir para las CCSS). Pero la influencia de Marx no se reduce a la TC y sus sucesores. Toda la sociología tiene que enfrentarse con sus presunciones fundamentales, sobre todo la sociología temprana de Inglaterra, Alemania y Francia. Se trata en particular de las siguientes preguntas:

¿Qué determina la historia social: las ideas, como pensaba Hegel, (o como posteriormente pensó Weber) o el ser humano, como pensaba Marx?
¿Cómo es organizado el trabajo, como centro de la vida, y cómo se relaciona la superestructura con la forma de producción?
¿Se puede explicar desarrollos sociales con categorías distintas de las que Marx propone?
¿Cómo se va a desarollar la sociedad y cómo se valora este desarrollo?

Marx tiene un criterio fijo de valoración: La explotación del proletariado por el capitalismo, que le priva de un parte de lo que produce y por eso le aliena de su trabajo, es a lo que se tiene que poner fin. Marx, pues, hace una proposición terapéutica contra los desarrollos perjudicales de la sociedad.

El terminó "sociología" fue fundado por Auguste Comte en la mitad del siglo XIX. Como Marx, pretendió ver la sociedad a largo plazo. No sólo investiga los contrastes de las clases, o los conflictos de su tiempo, sino los desarrollos por el largo del tiempo tienen su atención especial (lo que se puede ver también en su ley de los tres estadios). Quería investigar la situación política de su país, es decir, la inestabilidad de Francia después de la Revolución, y encontrar una manera de que los hombres pudieran vivir de forma más ordenada – preguntas que Marx luego trata en la segunda parte del Capital. Se puede formular tres proposiciones fundamentales de la obra de Marx: La historia está hecha por los hombres; la base de la vida humana son trabajo y producción; la forma de producción caracteriza la forma de la sociedad. El sociólogo inglés Herbert Spencer por otro lado intentó formular una teoría sociológica parecida al darwinismo. Veía la sociedad como un organismo que lucha para su supervivencia, lo que hace que la sociedad se mueva no son conflictos dialécticos de las clases, sino interdependencia funcional, crecimiento, y diferenciación estructural. No usa datos económicos como Marx, sino pretende usar analogías con la biología. La nueva corriente del utilitarismo, sin embargo, analiza el ser humano también en relación con la economía: su naturaleza económica le determina. Pero creían que la conducta de los hombres no era dependiente de los valores y normas que había aprendido por su socialización, sino sólo de motivos orientados a su propio beneficio. Para Emile Durkheim, por otro lado, conciencia colectiva (fait social) fue la categoría sociológica central, que no se puede reducir sólo a factores económicos o sólo a factores psicológicos. Pensaba que la sociedad se desarrolla desde una solidaridad mecánica (integración social por creencias y emociones compartidas) a una solidaridad orgánica (elementos de contrato). La razón por este desarrollo es el crecimiento de la población, y la diferenciación que nace por la división del trabajo. Aquí vemos otra vez la importancia y el desarrollo de las observaciones y teorías de Marx. De hecho es difícil encontrar una teoría sociológica que no se refiera de una manera u otra a la obra de Marx – sea por pólemica y rechazando su concepción, o sea afirmando y perfeccionando sus pensamientos. Pero no hay otra corriente que le da tanta importancia a la interpretación de Marx, como la Teoría Crítica. Hay críticos que piensan que malinterpretaron a Marx; pero lo importante no es si son verdaderos sucesores de su pensamiento o no, sino que se consideraron a sí mismos "marxistas" de alguna forma, y que intentaron formular una concepción el mundo y del entender que se basa en la obra de Marx.

d) La segunda generación de la Teoría Crítica

Hay dos corrientes que la TC considera "enemigos": El positivismo, como ya expliqué, y el fascismo alemán. Al final la mayor parte sus miembros de la Escuela de Frankfurt tienen que emigrar y encuentran un nuevo campo filosófico en los Estados Unidos – y un nuevo enemigo: el Pragmatismo norteamericano. La crítica del pragmatismo (fundado por Charles S. Peirce y William James) y su teoría sociológica, el Interaccionismo simbólico, nacido en la Escuela de Chicago de Sociología (Mead, Blumer, Goffman) culmina en una obra de Horkheimer: La Crítica de la razón instrumental en 1944. Aquí se vierten críticas sobre todo contra James y Dewey: Además Horkheimer ve una conexión entre el pragmatismo y el sistema económico que se orienta al éxito capitalista.[6]

En realidad la TC no nos propone un criterio no-ideológico para la aplicación exclusiva del método hermenéutico en las CCSS – y esto tiene que ver con una gran deficiencia en su teoría: falta una concepción de un sujeto real. Herbert Marcuse, otro discípulo de la Escuela de Frankfurt, intenta compensar este hueco mezclando la teoría neomarxista con el psicoanalisis de Freud.[7] Critica como Marx, que en un ámbito capitalista la esencia y la existencia del ser humano se difieren y por eso le alienan de sí mismo. Aunque la filosofía esencial para Marx finalmente no era tan importante, Marcuse la ha integrado en su sistema de la TC junto con psicología popular en forma de psicoanálisis (que en el fondo, es especulación psico-hermenéutica porque trabaja con entidades teóricas que no tienen correspondencia con los hechos neurofisiológicos).

Jürgen Habermas, por otro lado, intenta reconciliar la teoría social de los neomarxistas con la teoría del pragmatismo. Se interesa sobre todo por el significado social-teórico de las teorías lingüísticas pragmáticas. En la tradición de la Escuela de Frankfurt, Habermas pretende desarrollar una teoría que posibilita la descripición y la crítica de una sociedad. Pero, en contraste con Horkheimer y Adorno que analizaron la racionalización per se como un proceso fatal para la historia humana, Habermas limita su juicio negativo a la cortapisa de la razón (en el sentido de racionalidad instrumental) cuya esencia es la disposición sobre los sujetos y la naturaleza. Su concepto antipódico a esta razón negativa es la “Racionalidad comunicativa” que nos posibilita comunicar con y entender al otro.[8] Después de la polémica con Gadamer (Methodenstreit), Habermas rechaza su concepto de la unión de psicoanálisis y crítica ideológica, pero desarrolla un concepto de entendimiento, basado en el “acuerdo universal” – y así cae otra vez en la trampa metafísica: no se puede explicar ni como son las cosas ni como deben ser aplicando una ideología metafísica.

[...]


[1] Me atrevo usar este concepto de Heidegger porque él mismo también lo usa interpretando la diferencia entre las dos formas de ciencia, llegando a una conclusión bastante parecida a la de Dilthey: las CCSS (incluso la filosofía) no son verificables, la filosofía no tiene "sentido", no hay justificación externa, porque su sentido ya está dentro de su Dasein. En el ámbito hermenéutico se puede considerar Heidegger uno de los sucesores del pensamiento de Dilthey.

[2] Wilhelm Dilthey: Gesammelte Schriften. Vorrede zu Band V, p. 5. (Traducción propia)

[3] La expresión no es tanto la forma de apariencia de impulsos individuales de la vida de un autor o artista, sino la objetivación del espíritu de una era.

[4] El término se deriva de la obra "Traditionelle und kritische Theorie" de Horkheimer, 1937.

[5] Marx, Engels: Manifest der Kommunistischen Partei, 4:472. (Traducción propia)

[6] Otros autores marxistas como Ernst Bloch, Adam Schaff y Georg Klaus, también interpretan el pragmatismo como expresión del interés de la clase capitalista norteamericana.

[7] En la región lingüística anglo-americana también se habla de la TC como “freudomarxismo”.

[8] Jürgen Habermas: Theorie des kommunikativen Handelns, Band I, p. 30.

Detalles

Páginas
24
Año
2010
ISBN (Ebook)
9783656032748
ISBN (Libro)
9783656032854
Tamaño de fichero
584 KB
Idioma
Español
No. de catálogo
v180447
Instituto / Universidad
University of La Laguna Teneriffa
Calificación
2,0
Etiqueta
ciencias sociales investigación

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Título: Las Ciencias Sociales: ¿Condenadas a la especulación para siempre?